Catequesis «¡Somos novios!»

Javier González Ramírez | Pastoral Juvenil de Monterrey Artículos temáticos
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Catequesis «¡Somos novios!»Es importante preguntarse si es posible amarse «para siempre». Ésta es una pregunta que debemos hacer: ¿es posible amarse «para siempre»? Muchas personas hoy tienen miedo de hacer opciones definitivas. Un joven decía a su obispo: «Yo quiero llegar a ser sacerdote, pero sólo por diez años». Tenía miedo a una opción definitiva. Pero es un miedo general, propio de nuestra cultura. Hacer opciones para toda la vida, parece imposible. Hoy todo cambia rápidamente, nada dura largamente. Y esta mentalidad lleva a muchos que se preparan para el matrimonio a decir: «estamos juntos hasta que dura el amor», ¿y luego? Muchos saludos y nos vemos. Y así termina el matrimonio. ¿Pero qué entendemos por «amor»? ¿Sólo un sentimiento, uno estado psicofísico? Cierto, si es esto, no se puede construir sobre ello algo sólido. Pero si en cambio el amor es una relación, entonces es una realidad que crece, y podemos incluso decir, a modo de ejemplo, que se construye como una casa. Y la casa se construye juntos, no solos. Construir significa aquí favorecer y ayudar el crecimiento. Queridos novios, vosotros os estáis preparando para crecer juntos, construir esta casa, vivir juntos para siempre. No queréis fundarla en la arena de los sentimientos que van y vienen, sino en la roca del amor auténtico, el amor que viene de Dios.

SS Francisco, Discurso a las parejas de novios que se preparan para el matrimonio, Plaza de San Pedro, viernes, 14 de febrero de 2014.

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Os presentamos esta sesión de catequesis para novios elaborada por Javier González Ramírez orientada a los jóvenes. En ella se pretende que los asistentes descubran el sentido cristiano del noviazgo, para los que se propone al catequista u orientador una dinámica, una charla, una serie de compromisos y otros materiales para que sean meditados por los asistentes a la sesión. Este material ha sido publicado en el libro titulado Un proceso de Formación para los Grupos Juveniles 1 por la Editorial San Pablo y lo ofrece la Pastoral Juvenil de Monterrey (México), para su uso sin ánimo de lucro.

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1. Objetivo

Descubrir el sentido cristiano del noviazgo.

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2. Dinámica: «Puntos de vista»

Partimos de la experiencia

A. Grupos pequeños

Se le encomienda a cada grupo un tema de reflexión sobre el noviazgo para que den sus puntos de vista. Sugerimos cuatro temas de reflexión con las siguientes preguntas:

Tema 1: El sentido cristiano del noviazgo

Tema 2: La edad y la duración del noviazgo

Tema 3: La elección de novio(a)

Tema 4: el noviazgo y los padres de familia

B. Plenario

Cada grupo expone el tema que reflexionó al resto de los participantes. Al final se pueden hacer preguntas, aclaraciones y comentarios sobre los temas tratados.

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3. Buscamos luz sobre el tema

Charla: sentido cristiano del noviazgo

El noviazgo no es un pasatiempo o una diversión; es una etapa importante en la vida de los jóvenes.

A. El noviazgo es un tiempo para conocerse

B. El noviazgo es un tiempo para amarse

C. El noviazgo es un tiempo de preparación para el matrimonio

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4. Nos comprometemos

Compromisos

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5. Materiales complementarios

Poema «En-amor-a-dos»

Señor, tu amor nos invade.
Te haces presente en el agua, en la flor,
en la música, en el aire, en la luz...
Un día tu amor, tu amor de enamorado, llegó al colmo;
te hiciste hombre como nosotros.
¡Una sola carne con nosotros!
Acertaste. ¡Vaya que acertaste!
Has logrado que quien se enamore de ti
te vea en todas partes, te sienta en todo.

Tu amor fue una locura, y tu locura ha contagiado.
Nos amas con todo el corazón, con toda el alma,
con todo tu ser... ¡Y así te gusta que nos amemos!
En esto del amor sí que diste en el clavo.
Diste contento a todos, nos nivelaste a todos...
¡Todos podemos amar a tope
sin pisar los derechos de nadie!

¡Qué maravilla es el hombre! ¡Qué maravilla la mujer!
El amor entre los dos
es lo más grandioso que has hecho.
Lo más maravilloso de cada uno.
Lo más maravilloso de los dos en uno.
Lo más maravilloso de ti… en cada uno.

En los dos hecho uno...
Para dos que se aman así, todo y nada es banal,
todo les parece inútil e importante,
todo lo ven desde su amor.

Cuando dos se dicen "te quiero",
tu repites lo de "hágase la luz",
y das, como beso de amor, un nuevo soplo de vida.
Y ríes a carcajadas. Y palmoteas de satisfacción.
Es que lo que mejor te ha salido de todo es el amor.

Y sueñas, siempre sueñas en el amor.
Te dices a ti mismo: en mi siembra de amor,
empezarán en-amor-a-dos.
Y cuando lo hayan experimentado plenamente
seguirán en-amor-a-(to)dos...
Y siempre, siempre en-amor a-d(i)os.

Quizás, algún día, Señor, veamos en cada árbol
miles de corazones, flechas, nombres...
y en medio tú.

Nunca te pondrás celoso
porque el hombre y la mujer se quieran tanto,
hasta la pasión, si su amor es verdadero.

Seguro que te gusta, Señor. Lo que no te gusta
es que pongamos alambradas al corazón
Señor, acrecienta el amor de los que se aman.
Y, a todos, haznos amar a los otros,
a las cosas, a Ti, con corazón... de enamorados.

Alfonso Francia.

Plegaria de los novios

Somos novios; Señor, y nos queremos mucho. Hace tiempo nos encontramos y nos reconocimos, como si siempre nos hubiéramos buscado.

Qué experiencia maravillosa, para cada uno, sentirse elegido, preferido sin saber de todo por qué.

Sentimos tu presencia, Señor, y te damos gracias por haber hecho posible este amor.

Queremos no olvidarte:
para que seamos abiertos y sinceros;
para que busquemos el bien y la alegría del otro con comprensión;
para que nos esforcemos en cambiar
y ofrecemos cada uno lo mejor de sí mismo;
para que el deseo y la pasión no ahoguen el amor;
para que juntos forjemos un ideal-vocación
para la vida y nos unamos para alcanzarlo.

Un día, Señor, pensamos sellar para siempre nuestro amor con el sacramento del matrimonio. Que nuestro noviazgo sea un camino de maduración y seamos conscientes del compromiso mutuo que asumiremos.

Amén.

Decálogo de los novios

  1. Amarse de todo corazón sin excluir a Dios y a los demás.
  2. No tomar en vano el nombre del amor, ni profanarlo con el egoísmo.
  3. Santificar el noviazgo con miras a un hogar humano y santo.
  4. Seguir amando a los padres, pero sin dejarlos que lancen dardos que hieren y separan.
  5. No matar la ilusión de la paternidad responsable, ni dejarse ilusionar por nada extra matrimonial que divida y disuelva el mutuo amor.
  6. Conservar la castidad propia del noviazgo, que prepare para la castidad matrimonial.
  7. No robar modelos imperfectos y podridos de la pantalla, de las novelas, de la vida real.
  8. No creer calumnias ni chismes que destruyen el hogar, separan los corazones, y terminan separando los cuerpos de los esposos.
  9. No desear sino lo que acerca y une, y buscar cuanto da fuerza y santifica el amor y la unión entre los esposos con los hijos y con todos.
  10. No codiciar ni aspirar a más de lo que da la vida y puede brotar de la realidad económica y física del propia matrimonio.

Javier González Ramírez:
Un proceso de Formación para los Grupos Juveniles 1,
Tema 10
, Editorial San Pablo.