La semilla pequeña que llega a ser grande
Mateo 13, 31-35 · Lunes de la 17.ª semana del Tiempo Ordinario
La imagen de la semilla es especialmente querida por Jesús, porque expresa con claridad el misterio del Reino de Dios. La gracia comienza muchas veces de forma pequeña y escondida, pero lleva dentro una fuerza de vida capaz de transformar el corazón y fecundar el mundo.
Evangelio
En aquel tiempo, Jesús propuso a la gente esta parábola:
«El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo. Es la más pequeña de las semillas, pero, cuando crece, es mayor que las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros del cielo vienen a cobijarse en sus ramas».
Les dijo también esta otra parábola:
«El Reino de los Cielos se parece a la levadura que una mujer mezcla con una gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa».
Todo esto lo decía Jesús a la multitud por medio de parábolas, y no les hablaba sin parábolas, para que se cumpliera lo anunciado por el profeta:
«Hablaré en parábolas; anunciaré cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo».

Sagrada Escritura en el portal web de la Santa Sede
Palabra central
«El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza».
Lecturas de la liturgia
| Primera lectura | Libro del Éxodo, Éx 32, 15-24.30-34 |
| Salmo | Sal 106 (105), 19-23 |
Oración introductoria
Ven, Espíritu Santo, ilumina mi meditación para que la semilla de tu Palabra crezca en mí. Haz que sea fermento de fe, esperanza y caridad, y que todas las actividades de este día produzcan los frutos de amor que Tú has dispuesto.
Petición
Padre Santo, dame el deseo de llevar a todos mis hermanos la Buena Nueva de tu Evangelio.
Meditación de Benedicto XVI
A través de imágenes tomadas del mundo de la agricultura, el Señor presenta el misterio del Reino de Dios e indica las razones de nuestra esperanza y de nuestro compromiso.
La semilla de mostaza es considerada la más pequeña de todas las semillas. Sin embargo, a pesar de su pequeñez, está llena de vida.
Al abrirse, nace de ella un brote capaz de romper la tierra, salir a la luz del sol y crecer hasta llegar a ser «más alta que las demás hortalizas».
La debilidad es la fuerza de la semilla; abrirse es su potencia.
Así es el Reino de Dios: una realidad humanamente pequeña, compuesta por los pobres de corazón, por quienes no confían únicamente en sus propias fuerzas, sino en la fuerza del amor de Dios.
Lo forman aquellos que no son importantes a los ojos del mundo y que, sin embargo, permiten que a través de ellos irrumpa la fuerza transformadora de Cristo.
La imagen de la semilla es especialmente querida por Jesús, porque expresa bien el misterio del Reino de Dios.
En la parábola, este misterio se manifiesta mediante el contraste entre la pequeñez de la semilla y la grandeza de aquello que produce.
El mensaje es claro: el Reino de Dios, aunque requiere nuestra colaboración, es ante todo don del Señor y gracia que precede al hombre y a sus obras.
Nuestra pequeña fuerza, aparentemente impotente ante los problemas del mundo, no teme obstáculos cuando se une a la fuerza de Dios, porque la victoria del Señor es segura.
Es el milagro del amor de Dios, que hace germinar y crecer todas las semillas de bien esparcidas por la tierra.
La experiencia de este milagro de amor nos permite conservar la esperanza, a pesar de las dificultades, los sufrimientos y el mal que encontramos.
La semilla brota y crece porque la hace crecer el amor de Dios.
Que la Virgen María, que acogió como tierra buena la semilla de la Palabra divina, fortalezca en nosotros esta fe y esta esperanza.
Santo Padre Benedicto XVI
Ángelus del domingo, 17 de junio de 2012
Claves para comprender el Evangelio
| Imagen | Sentido espiritual |
|---|---|
| La semilla pequeña | Representa los comienzos humildes del Reino, que pueden parecer insignificantes a los ojos humanos. |
| El crecimiento | Manifiesta la acción silenciosa y eficaz de Dios, que hace fructificar el bien más allá de nuestras fuerzas. |
| Las ramas | Expresan la acogida del Reino, llamado a ofrecer refugio, descanso y comunión a muchos. |
| La levadura | Representa la gracia que actúa desde dentro, de manera discreta, hasta transformar toda la vida. |
| La masa | Es la humanidad y también cada realidad cotidiana que puede ser renovada por la presencia del Evangelio. |
| Las parábolas | Revelan los misterios del Reino mediante imágenes sencillas que invitan a escuchar, meditar y convertirse. |
Para examinar la vida
¿Desprecio los pequeños gestos porque no producen resultados inmediatos? ¿Confío en que Dios puede hacer crecer una obra humilde? ¿Soy fermento de paz, fe y caridad en mi familia, mi trabajo y mi comunidad? ¿Qué pequeña semilla de bien puedo sembrar hoy?
Propósito
Sembraré hoy una palabra de fe y de afecto. Escribiré un correo electrónico, un mensaje o una nota a una persona que se haya alejado de Cristo, procurando acercarme a ella con respeto, esperanza y caridad sincera.
Diálogo con Cristo
Señor, gracias por la semilla de la fe que recibí el día de mi Bautismo.
Quiero que crezca y se fortalezca, para que mi vida llegue a ser tierra buena, abierta a tu Palabra y disponible para tu gracia.
Retira los obstáculos, las malas hierbas y la cizaña que impiden que tu amor produzca fruto en mí.
Hazme confiar en los pequeños comienzos y recordar que eres Tú quien da el crecimiento.
Idea para vivir el Evangelio de hoy
Una palabra buena, un gesto oculto o una oración sencilla pueden parecer pequeños, pero Dios puede convertirlos en comienzo de una gran obra.




