La verdadera familia de Jesús
Mateo 12, 46-50 · Martes de la 16.ª semana del Tiempo Ordinario
Jesús no desprecia los vínculos familiares ni se distancia de su Madre. Al contrario, revela que existe una familia nueva y más profunda, formada por quienes escuchan la Palabra de Dios y cumplen la voluntad del Padre. María pertenece plenamente a esta familia porque nadie como ella acogió y vivió el querer de Dios.
Evangelio
Todavía estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban fuera, trataban de hablar con él.
Alguien le dijo: «Tu madre y tus hermanos están ahí fuera y quieren hablarte».
Jesús le respondió: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?».
Y, señalando con la mano a sus discípulos, añadió: «Estos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre».

Sagrada Escritura en el portal web de la Santa Sede
Palabra central
«Todo el que hace la voluntad de mi Padre, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre».
Lecturas de la liturgia
| Primera lectura | Libro de Miqueas, Miq 7, 14-15.18-20 |
| Salmo | Sal 85 (84), 2-8 |
Oración introductoria
El Evangelio no nos dice cómo reaccionó María ante las palabras de Jesús, porque sabemos que ella guardaba y meditaba todo en su corazón. Dame esa luz y esa confianza, Señor, para ser una persona de oración y reflexión, capaz de acoger en el silencio tus inspiraciones y de llevarlas después a la vida.
Petición
María, intercede por mí para que la voluntad de Dios sea el centro de toda mi vida.
Meditación del Santo Padre Francisco
Contemplamos a aquella que conoció y amó a Jesús como ninguna otra criatura. El Evangelio que hemos escuchado muestra la actitud fundamental con la que María expresó su amor a Jesús: hacer la voluntad de Dios.
«El que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre» (Mt 12, 50).
Con estas palabras, Jesús deja un mensaje importante: la voluntad de Dios es la ley suprema que establece la verdadera pertenencia a él.
Por ello, María instaura un vínculo de parentesco con Jesús incluso antes de darle a luz. Se convierte en discípula y madre de su Hijo en el mismo momento en que acoge las palabras del ángel y responde: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc 1, 38).
El «hágase» de María no es sólo aceptación: es confianza, entrega y apertura esperanzada al futuro de Dios.
Este «hágase» no expresa una resignación pasiva. Es una adhesión libre y confiada a la voluntad de Dios. María se entrega al designio divino sin conocer todos sus pasos, pero convencida de que el Señor es fiel y conduce la historia hacia la salvación.
Santo Padre Francisco
Palabras del jueves, 21 de noviembre de 2013
Meditación de Benedicto XVI
Hay algo muy importante que debemos aprender en nuestra oración: confiar cada vez más en la divina Providencia y pedir a Dios la fuerza necesaria para salir de nosotros mismos y renovar nuestro «sí».
Debemos repetirle: «Hágase tu voluntad», adecuando poco a poco nuestro querer al suyo. Esta es una oración que necesitamos hacer diariamente, porque no siempre resulta fácil confiar en la voluntad de Dios.
Estamos llamados a repetir el «sí» de Jesús y el «sí» de María, incluso cuando el camino que Dios nos propone pasa por la renuncia, la oscuridad o la cruz.
Los relatos evangélicos de Getsemaní muestran dolorosamente que los tres discípulos elegidos por Jesús para permanecer cerca de él no fueron capaces de velar, compartir su oración y acompañar su adhesión al Padre. Se dejaron vencer por el sueño.
La oración cristiana no pretende que Dios haga nuestra voluntad, sino que nosotros aprendamos a unir nuestra voluntad a la suya.
Queridos amigos, pidamos al Señor que seamos capaces de velar con él en la oración y de seguir la voluntad de Dios cada día, incluso cuando esta voluntad nos habla de cruz.
Pidámosle vivir en una intimidad cada vez mayor con él para traer a esta tierra un poco del cielo de Dios: su verdad, su paz, su misericordia y su amor.
Santo Padre Benedicto XVI
Audiencia general del miércoles, 1 de febrero de 2012
Claves para comprender el Evangelio
| Clave | Sentido cristiano |
|---|---|
| La familia de Jesús | Jesús amplía los lazos familiares y abre una nueva comunión basada en la fe, la escucha y la obediencia al Padre. |
| Los discípulos | Son señalados como la nueva familia porque han respondido a la llamada y desean aprender a vivir según la voluntad de Dios. |
| La voluntad del Padre | No es una imposición arbitraria, sino el designio amoroso de Dios que conduce al hombre hacia la verdad, la libertad y la vida plena. |
| María | Es Madre de Jesús según la carne y, de manera perfecta, según la fe, porque escuchó la Palabra y entregó toda su vida al querer de Dios. |
| El parentesco espiritual | Todo cristiano entra en la familia de Cristo cuando acoge su Palabra y la convierte en criterio concreto de vida. |
Para examinar la vida
¿Busco sinceramente conocer la voluntad de Dios o intento que Dios confirme siempre mis propios deseos? ¿Mi fe se traduce en decisiones y obras concretas? ¿Sé aceptar el querer de Dios cuando no coincide con mis planes?
Propósito
Al comenzar el día, haré un breve examen de previsión: revisaré mis tareas, decisiones y encuentros, preguntándome si mi manera de actuar es conforme al Evangelio y a la voluntad de Dios.
Diálogo con Cristo
Señor, quiero formar parte de tu familia. Quiero que tu voluntad sea la norma de mi vida, porque sé que ese es el camino que conduce a la santidad.
Te suplico que me concedas la gracia de conocer y vivir tu voluntad. Es muy fácil decir que creo en Ti y después comportarme de otro modo. También es fácil cumplir exteriormente mis deberes y olvidar que la única motivación verdadera de mis obras debes ser Tú.
Quiero ser cada vez más auténtico e íntegro. Quiero creer en Ti y demostrarte con mis obras que te amo. Gracias, Señor, porque sé que cuento con tu ayuda.
Idea para vivir el Evangelio de hoy
La cercanía con Jesús no depende sólo de conocer su nombre, sino de escuchar al Padre y convertir su voluntad en la forma concreta de nuestra vida.
Para seguir profundizando
- Evangelio del día en Catholic.net
- Evangelio del día
- Orden de Predicadores – Evangelio del día
- Evangelio del día en Evangeli.net




