Juegos de despertar religioso para menores de siete años
¿Quién es Jesús?
Ocho juegos para buscar, tocar, dibujar, recordar, moverse y reír juntos
Aquí no venimos a hacer un examen. Venimos a jugar y a descubrir a Jesús mientras lo pasamos bien.
Presentación para las familias
Jugamos para que el niño disfrute. Este cuaderno no convierte los juegos en clases de religión. Cada propuesta tiene una mecánica reconocible: buscar, adivinar, dibujar, recordar, representar, correr o seguir pistas.
Descubrimos a Jesús dentro del juego. Los niños no necesitan saber antes quién fue Pedro, qué es Galilea o por qué aparece una barca. El adulto puede nombrar cada elemento con una frase breve cuando surja de manera natural.
Acompañamos sin dirigir cada movimiento. Conviene explicar las reglas con una demostración y empezar enseguida. Si un niño inventa una posibilidad razonable o propone una variante sencilla, podemos incorporarla.
Terminamos cuando el juego todavía resulta divertido. Para esta edad suelen bastar entre cinco y quince minutos. No es necesario realizar los ocho juegos el mismo día ni seguirlos como si fueran unidades escolares.
El niño tiene que sentirse jugando, no aprendiendo religión.
Antes de empezar
Preparad
Reunid solo los materiales del juego elegido.
Mostrad
Enseñad una ronda antes de pedir que jueguen solos.
Jugad
Usad pocas reglas y repetidlas siempre en el mismo orden.
Parad
Acabad antes de que el cansancio estropee la diversión.
Índice para padres y catequistas
Cada juego tiene una finalidad de despertar religioso, pero esa finalidad no se explica al niño antes de jugar.
| Juego | Objetivo de despertar religioso |
|---|---|
| 1. ¿Dónde está Jesús? | Reconocer visualmente a Jesús y descubrir que vivió entre personas reales. |
| 2. La caja de la vida de Jesús | Familiarizarse con objetos sencillos relacionados con su vida. |
| 3. Dibuja y descubre | Incorporar vocabulario del mundo de Jesús mediante el dibujo. |
| 4. Jesús y sus amigos | Descubrir que Jesús tuvo familia, amigos y personas que se acercaban a Él. |
| 5. ¿Quién hace qué? | Reconocer acciones de Jesús dentro de la vida cotidiana de muchas personas. |
| 6. El pañuelo de los objetos perdidos | Reconocer con rapidez objetos y palabras del entorno de Jesús. |
| 7. ¿Quién se ha colado? | Observar el paisaje y la vida cotidiana de Galilea mediante el humor. |
| 8. La pequeña gincana de las huellas | Reunir varios signos de la vida de Jesús mediante una búsqueda cooperativa. |
1. ¿Dónde está Jesús?
Busca a Jesús entre muchas pequeñas historias.
Jugadores
Uno o varios.
Duración
Cinco o diez minutos.
Material
Lámina y nueve tarjetas.
Las nueve tarjetas

Cómo se juega
- Mira la tarjeta de Jesús.
- Busca a Jesús en la lámina.
- Cuando lo encuentres, toca la imagen.
- Elige otra tarjeta y busca su dibujo.
Para el adulto
Nombrad a Jesús al comenzar. Cuando el niño lo encuentre, basta con decir: «Jesús vivía entre la gente y escuchaba a las personas». Después, seguid jugando.
2. La caja de la vida de Jesús
Mete la mano, toca y adivina.
Jugadores
Un niño y un adulto.
Duración
Diez minutos.
Material
Caja, objetos y tarjetas.
Las doce tarjetas

Antes de jugar
- Busca objetos seguros y fáciles de tocar.
- Mete seis objetos en la caja.
- Coloca sus tarjetas boca arriba.
Cómo se juega
- Mete una mano sin mirar.
- Toca un objeto.
- Señala la tarjeta que crees que corresponde.
- Saca el objeto y comprueba.
- Si es un intruso, grita: «¡Se ha colado!».
Para el adulto
Contad una sola frase cuando aparezca un objeto de Jesús: «Jesús subió a una barca» o «Jesús compartió el pan». No expliquéis todos los objetos antes de empezar.
3. Dibuja y descubre
Dibuja una imagen sin decir su nombre.
Jugadores
Dos o más.
Duración
Diez minutos.
Material
Tarjetas, papel y ceras.
Lugar de las veinte tarjetas para dibujar




Tarjeta de reglas

Cómo se juega
- Coge una tarjeta.
- No la enseñes.
- Dibuja la imagen.
- Los demás intentan adivinar.
- Quien acierta dibuja la siguiente.
Para el adulto
Aceptad dibujos imperfectos y respuestas parecidas. Al terminar una ronda podéis decir: «Este pez nos recuerda el lago donde vivió Jesús». No interrumpáis el dibujo para corregirlo.
4. Jesús y sus amigos
Encuentra las dos tarjetas iguales.
Jugadores
Uno a cuatro.
Duración
Diez minutos.
Material
Veinticuatro cartas.
Baraja completa
Las tres imágenes se reproducen dos veces para formar la baraja

Y los anversos cuatro veces:

Cómo se juega
- Mezcla las cartas.
- Colócalas boca abajo.
- Levanta dos cartas.
- Si son iguales, quédatelas.
- Si son distintas, vuelve a taparlas.
Para el adulto
Empezad con seis parejas. Añadid más cuando el niño domine el juego. Nombrad a los personajes al levantar las cartas, pero no pidáis que memorice todos sus nombres.
5. ¿Quién hace qué?
Coge dos cartas y representa la combinación.
Jugadores
Tres o más.
Duración
Diez minutos.
Material
Dos mazos de cartas.
Mazo de personajes


Mazo de acciones


Lámina de ejemplo

Cómo se juega
- Coge un personaje.
- Coge una acción.
- No enseñes las cartas.
- Haz la mímica.
- Los demás adivinan las dos cartas.
Para el adulto
Celebrad las combinaciones divertidas. No todas tienen que contar algo sobre Jesús. Cuando aparezca una combinación natural, como Jesús escuchando, podéis nombrarla sin dar una explicación larga.
6. El pañuelo de los objetos perdidos
Escucha, corre y encuentra el objeto.
Jugadores
Cuatro a doce.
Duración
Diez minutos.
Material
Diez tarjetas grandes.
Lugar de las tarjetas de suelo


Lámina de organización

Antes de jugar
- Haz dos equipos.
- Coloca seis tarjetas en el centro.
- Deja libre el camino.
Cómo se juega
- Escucha el nombre del objeto.
- Sale el primero de cada equipo.
- Busca la tarjeta.
- Tócala con una mano.
- Vuelve con tu equipo.
Para el adulto
Proteged el espacio. Los niños no deben empujarse ni arrebatar tarjetas. Si el aula es pequeña, deben caminar rápido en lugar de correr. En la primera ronda enseñad también la imagen.
7. ¿Quién se ha colado?
Busca el disparate antes que los demás.
Jugadores
Uno o varios.
Duración
Cinco o diez minutos.
Material
Ocho láminas.
Lugar de las ocho láminas de disparates


Lugar de las tarjetas de respuesta
Respuestas: ocho tarjetas pequeñas muestran el detalle intruso rodeado por un círculo rojo suave. Se numeran del uno al ocho y se guardan boca abajo hasta que termine cada búsqueda.
Cómo se juega
- Mira la lámina.
- Busca algo que no debería estar allí.
- Cuando lo veas, toca el dibujo.
- Comprueba la tarjeta de respuesta.
Para el adulto
Preguntad primero: «¿Qué te hace reír?». Después podéis nombrar dos elementos reales de la escena. No convirtáis la actividad en una prueba de historia.
8. La pequeña gincana de las huellas
Sigue cinco pistas dentro del aula.
Jugadores
Dos a ocho.
Duración
Diez minutos.
Material
Cinco pistas y una caja.
Cinco tarjetas de pista


Las cinco piezas

El tesoro final

Lámina de preparación

Antes de jugar
- Esconde las cinco pistas.
- Coloca la caja verde.
- Deja libre el recorrido.
Cómo se juega
- Mira el dibujo de la pista.
- Busca ese lugar en el aula.
- Encuentra la nueva tarjeta.
- Guarda la pieza.
- Seguid juntos hasta la caja.
Para el adulto
Acompañad al grupo sin resolver las pistas. Todos siguen el mismo recorrido; nadie queda eliminado y no hay que correr. Cuando abran la caja, decid solamente: «Todos estos objetos nos ayudan a conocer a Jesús».
Después de jugar
Recordad el momento más divertido. No preguntéis al niño qué ha aprendido ni le pidáis que repita una explicación.
Nombrad a Jesús con sencillez. Podéis recordar una imagen: «Hoy hemos encontrado a Jesús junto a la gente» o «La barca nos recuerda el lago de Galilea».
Repetid los juegos que hayan gustado. El despertar religioso crece mediante la familiaridad, el afecto y la repetición, no mediante la acumulación de datos.
Una oración muy breve
Jesús, gracias por jugar con nosotros. Ayúdanos a conocerte y a querer a nuestros amigos. Amén.
Fuentes y criterio editorial
Evangelios: los objetos, lugares, personas y acciones se inspiran de forma general en los relatos de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Los juegos no reconstruyen un episodio concreto ni sustituyen la lectura familiar del Evangelio.
Etapa: el cuaderno pertenece a Despertar religioso y está pensado para menores de siete años. No presupone lectura autónoma ni conocimientos catequéticos previos.
Imágenes: las ilustraciones y la maquetación de este documento se han realizado con herramientas de inteligencia artificial.







