La parábola del trigo y la cizaña: aprende y colorea las palabras de Jesús
La parábola del trigo y la cizaña
Aprende, comprende y colorea las palabras de Jesús
Mateo 13,24-43

Índice
Presentación
Jesús contaba parábolas para ayudar a las personas a comprender cómo es el Reino de Dios. En esta historia nos habla de un campo donde crecen juntos el trigo bueno y la cizaña.
A primera vista, las dos plantas pueden parecerse. Sin embargo, cuando llega el tiempo de la cosecha, se descubre cuál da buen fruto. Con esta parábola, Jesús nos enseña que Dios conoce nuestro corazón, tiene paciencia con nosotros y nos ayuda a elegir el bien.
En las páginas de este cuaderno leerás la parábola, colorearás sus escenas y descubrirás la explicación que Jesús dio a sus discípulos.
Una idea para comenzar
Jesús quiere que el bien crezca en tu corazón como una espiga llena de grano.

Cómo utilizar este cuaderno
Cada escena está preparada para que puedas leer, mirar, colorear y pensar. No necesitas hacerlo deprisa. Detente en cada dibujo y descubre lo que Jesús quiere enseñarte.
1. Lee
Lee despacio las palabras del Evangelio.
2. Observa
Mira los personajes, sus gestos y todo lo que ocurre.
3. Colorea
Da color a la escena con cuidado y atención.
4. Responde
Contesta las preguntas sencillas que aparecen junto a la imagen.
Puedes trabajar el cuaderno en familia, en la parroquia o con tu catequista. Lo importante es escuchar a Jesús y dejar que su Palabra dé fruto en tu vida.
1. Jesús cuenta una parábola
Evangelio
«El Reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo.»
Mateo 13,24

Jesús enseña junto al lago
Jesús aparece en el centro de la escena enseñando a hombres, mujeres y niños junto al lago de Galilea. Todos lo escuchan con atención. Al fondo se distingue un campo sembrado que anticipa la parábola del trigo y la cizaña. La ilustración debe transmitir paz, cercanía y alegría. Sin bocadillos, sin cartelas y sin texto dentro del dibujo.
Jesús nos lo explica
Jesús hablaba con ejemplos que todos podían entender. Al mirar un campo sembrado, las personas aprendían cómo actúa Dios y cómo quiere que crezca el bien en nuestro corazón.
Mira bien el dibujo
- ¿Quién está hablando?
- ¿Quiénes escuchan a Jesús?
- ¿Qué aparece al fondo del paisaje?
Piensa
¿Escucho con atención a Jesús cuando hablan de Él en casa, en la parroquia o en la catequesis?
Para recordar
Jesús habla para enseñarme el camino que lleva a Dios.
2. La buena semilla
Evangelio
«Un hombre sembró buena semilla en su campo.»
Mateo 13,24

El sembrador siembra buena semilla
Un agricultor camina por su campo mientras va sembrando con la mano. Lleva una bolsa de semillas colgada al hombro y las reparte con cuidado sobre la tierra preparada. Es un día luminoso y tranquilo. La escena transmite esperanza y el comienzo de una buena cosecha.

El sembrador es Jesús
Jesús aparece rodeado de niños y familias. Con un gesto lleno de cariño va sembrando pequeñas semillas que representan el bien en el corazón de las personas. El ambiente es luminoso y alegre. No hay elementos fantásticos ni símbolos complicados; la escena debe ayudar al niño a comprender que Jesús hace crecer el amor, la verdad y la bondad.
¿Qué nos enseña Jesús?
Jesús es el verdadero sembrador. Él siembra en nuestro corazón la fe, la alegría, el amor y el deseo de hacer el bien. Si escuchamos su palabra, esas semillas crecerán cada día.
Mira bien los dibujos
- ¿Qué lleva el sembrador en la mano?
- ¿Quién es el verdadero sembrador?
- ¿Qué cosas buenas quiere sembrar Jesús en tu corazón?
Piensa
Esta semana, ¿qué semilla buena quieres dejar crecer en tu corazón?
Para recordar
Jesús siembra siempre el bien.
3. El enemigo siembra la cizaña
Evangelio
«Mientras todos dormían, vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se marchó.»
Mateo 13,25

Mientras todos dormían…
Es de noche. El campo está tranquilo y el sembrador ya ha terminado su trabajo. Aprovechando la oscuridad, un hombre entra a escondidas y va sembrando cizaña entre el trigo. Después se marcha sin que nadie lo vea. La escena debe transmitir silencio y misterio, pero sin resultar inquietante ni dar protagonismo al enemigo.

El enemigo representa al diablo
Jesús aparece enseñando a varios niños. A un lado pueden verse acciones buenas, como compartir, ayudar o decir la verdad. Al otro lado aparecen acciones malas, como pelear, mentir o ser egoísta. Jesús señala con cariño el camino del bien. El centro de la ilustración es la enseñanza de Jesús, no el enemigo.
¿Qué nos enseña Jesús?
Jesús nos explica que el enemigo quiere apartarnos de Dios. Lo hace invitándonos a mentir, a pelearnos, a ser egoístas o a hacer daño. Pero Jesús siempre nos enseña el camino del amor, de la verdad y del perdón. Con su ayuda podemos elegir el bien cada día.
Mira bien los dibujos
- ¿Cuándo sembró la cizaña el enemigo?
- ¿Qué cosas buenas enseña Jesús?
- ¿Qué acciones hacen crecer el bien en nuestro corazón?
Piensa
Cuando tengo que elegir entre hacer el bien o hacer el mal, ¿qué escogería Jesús?
Para recordar
Jesús siempre me ayuda a elegir el bien.
4. El trigo y la cizaña crecen juntos
Evangelio
«Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció también la cizaña.»
Mateo 13,26

El trigo y la cizaña aparecen juntos
El campo ya está lleno de plantas. Entre las espigas de trigo han crecido también las malas hierbas. Los criados observan el campo con sorpresa porque descubren que hay dos plantas diferentes creciendo una al lado de la otra.

El campo es el mundo
Un paisaje lleno de familias, niños, ancianos y personas trabajando. Algunas ayudan, comparten y rezan; otras discuten, engañan o hacen daño. Jesús aparece señalando a todas las personas con amor. El dibujo debe mostrar que Dios ama al mundo entero y quiere que todos aprendamos a hacer el bien.
¿Qué nos enseña Jesús?
Jesús dice que el campo representa el mundo. En él encontramos personas que quieren hacer el bien y otras que hacen el mal. Dios nos llama a formar parte del trigo bueno, viviendo como hijos de su Reino con amor, verdad y alegría.
Mira bien los dibujos
- ¿Qué dos plantas aparecen en el campo?
- ¿Qué personas hacen el bien?
- ¿Qué personas necesitan aprender a amar más?
Piensa
Hoy, ¿cómo puedo ayudar a que el bien crezca un poco más a mi alrededor?
Para recordar
Jesús quiere que yo sea trigo bueno en el mundo.
5. Esperad hasta la cosecha
Evangelio
«Los siervos le preguntaron: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?”. Él respondió: “No; no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega”.»
Mateo 13,27-30

Los criados preguntan al dueño
Los criados señalan la cizaña y preguntan qué deben hacer. El dueño levanta la mano con tranquilidad y les pide que esperen. Al fondo pueden verse el trigo y la cizaña creciendo juntos en el mismo campo.

Jesús nos enseña a tener paciencia
Jesús aparece con varios niños. Uno ayuda a otro que se ha equivocado; otro pide perdón; otro comparte un juguete. Jesús los mira con cariño y les enseña que siempre podemos cambiar y aprender a hacer el bien.
¿Qué nos enseña Jesús?
Dios conoce nuestro corazón mejor que nadie. Él tiene paciencia porque quiere que todas las personas puedan arrepentirse y volver a hacer el bien. También nosotros debemos aprender a ayudar, perdonar y no juzgar a los demás con rapidez.
Mira bien los dibujos
- ¿Qué preguntan los criados?
- ¿Qué responde el dueño?
- ¿Qué hacen los niños del segundo dibujo para ayudar a los demás?
Piensa
¿Con quién puedo tener hoy un poco más de paciencia?
Para recordar
Dios tiene paciencia conmigo. Yo también quiero aprender a tener paciencia con los demás.
6. Llega la cosecha
Evangelio
«Al tiempo de la siega diré a los segadores: recoged primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla; y el trigo almacenadlo en mi granero.»
Mateo 13,30

Ha llegado la cosecha
El campo está lleno de espigas maduras. Los segadores comienzan su trabajo siguiendo las indicaciones del dueño. Todo transmite orden, serenidad y alegría por la llegada de la cosecha. La escena debe centrarse en el trabajo de recoger el trigo, sin representar de forma llamativa el castigo de la cizaña.

Los segadores son los ángeles
Varios ángeles luminosos cumplen la misión que Dios les ha confiado. Su presencia inspira paz y confianza. No aparecen luchando ni castigando, sino sirviendo fielmente al Señor y ayudando a llevar la cosecha a su destino.
¿Qué nos enseña Jesús?
Jesús explica que la cosecha representa el final de la historia y que los segadores son los ángeles. Dios llevará a término todo lo que ha comenzado. Él conoce perfectamente el bien y el mal y hará justicia con sabiduría y amor.
Mira bien los dibujos
- ¿Qué hacen los segadores?
- ¿Cómo son los ángeles?
- ¿Quién dirige toda la cosecha?
Piensa
¿Confío en que Dios siempre hace las cosas con justicia y con amor?
Para recordar
Dios siempre guía la historia con sabiduría y amor.
7. Los justos brillarán como el sol
Evangelio
«Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre.»
Mateo 13,43

El trigo es recogido en el granero
El campo ha terminado de dar su fruto. El trigo bueno es recogido con alegría y llevado al granero del dueño. Todo transmite paz, orden y esperanza. La cizaña queda al fondo, discretamente separada, sin ocupar el centro de la ilustración.

Los justos brillarán como el sol
Jesús recibe con alegría a hombres, mujeres y niños que caminan hacia Él. Sus rostros están llenos de paz y una luz suave ilumina toda la escena. Al fondo aparece el Reino del Padre, lleno de belleza y esperanza. Es una imagen luminosa que expresa la felicidad de vivir siempre con Dios.
¿Qué nos enseña Jesús?
Jesús nos promete una gran alegría: quienes vivan unidos a Él compartirán para siempre la felicidad del Reino de Dios. Esa es la meta de nuestra vida. Por eso queremos escuchar a Jesús, seguir sus enseñanzas y hacer siempre el bien.
Mira bien los dibujos
- ¿Qué hacen con el trigo bueno?
- ¿Quién recibe a las personas en el Reino?
- ¿Qué transmite la luz que llena la escena?
Piensa
¿Qué puedo hacer hoy para parecerme un poco más a Jesús?
Para recordar
Quiero vivir siempre con Jesús en el Reino de Dios.
8. Quien tenga oídos para oír, que oiga
Palabras de Jesús
«Quien tenga oídos, que oiga.»
Mateo 13,43

Jesús me invita a escucharlo
Jesús aparece solo, mirando con cariño al niño que abre el cuaderno. Con una mano señala su corazón y con la otra invita a acercarse a Él. El paisaje es tranquilo y luminoso. Al fondo se distinguen unas espigas maduras que recuerdan toda la parábola. La composición transmite paz, cercanía y confianza. Es una imagen para contemplar y colorear despacio.
¿Qué nos enseña Jesús?
Jesús quiere que no olvidemos esta parábola. Escuchar sus palabras significa creer en Él, quererlo cada día más y poner en práctica lo que nos enseña. Cuando escuchamos a Jesús, nuestro corazón se parece a un buen campo donde crece el trigo bueno.
Mi oración
Jesús,
gracias por enseñarme con tus parábolas.
Ayúdame a escuchar siempre tu palabra,
a elegir el bien,
a querer a los demás
y a ser trigo bueno en tu Reino.
Amén.
Mi compromiso
Esta semana quiero parecerme más a Jesús haciendo esta buena acción:
Para recordar siempre
Jesús siembra el bien.
Yo quiero escucharlo y seguirlo cada día.