Catequesis familiar: Nuestra Señora de Chiquinquirá

Catequesis familiar: Nuestra Señora de Chiquinquirá

Nuestra Señora de Chiquinquirá

La Virgen que llenó de luz a Colombia

Uso familiar: esta minicatequesis está pensada para niños de 6 a 10 años. Puede leerse en casa, en catequesis o en un colegio católico, dedicando unos 15 minutos a la lectura, el diálogo y la oración final.

1. Una Madre para Colombia

La Virgen de Chiquinquirá es la patrona de Colombia. El 9 de julio de 1919 fue coronada solemnemente como Reina de Colombia, en una celebración en la que participaron las autoridades civiles y religiosas del país.

Pero esta historia empezó mucho antes. No comenzó en un palacio, ni con grandes riquezas, sino con un cuadro sencillo de la Virgen del Rosario, una mujer humilde que rezaba y una pequeña capilla llena de luz.

2. Un cuadro que se fue apagando

Hacia el año 1563, don Antonio de Santana mandó pintar una imagen de la Virgen del Rosario. Como sobraba tela a los lados, también se pintó a san Antonio y a san Andrés, cada uno con sus signos propios.

El cuadro fue colocado en una capilla, pero el techo era de paja y las goteras lo fueron estropeando. Con el paso del tiempo, la imagen quedó borrosa, sucia y casi destruida.

Idea catequética: a los niños se les puede explicar que, a veces, también nuestro corazón se “ensucia” por el egoísmo, la pereza o las peleas. Dios no tira lo que está dañado: lo limpia, lo cura y lo renueva.

3. María Ramos y su oración

Años después, el cuadro llegó a una finca de Chiquinquirá. Allí lo encontró una mujer sencilla y piadosa llamada María Ramos. Al saber que aquella tela había sido una imagen de la Virgen, la limpió con cariño y la colocó de nuevo en un lugar digno.

María Ramos rezaba muchas veces delante del cuadro y decía con confianza: «Rosa del cielo, ¿cuándo te podremos contemplar bien?». No tenía poder ni riquezas, pero tenía algo muy grande: fe sencilla y amor a la Virgen.

Para destacar con niños: María Ramos no desprecia el cuadro porque está viejo. Lo cuida. Esta es una enseñanza preciosa: lo pequeño, lo pobre y lo olvidado también puede ser lugar de la presencia de Dios.

4. El día de la renovación

El 26 de diciembre de 1586 sucedió algo maravilloso. Una mujer indígena cristiana llamada Isabel pasó junto a la capilla con su hijo Miguel. Entonces vio que la imagen estaba llena de luz.

María Ramos acudió enseguida. La pintura, que antes estaba casi borrada, apareció renovada, hermosa y llena de colores. La capilla quedó iluminada, y todos comprendieron que Dios había querido dar una señal de amor por medio de la Virgen.

5. La noticia se extendió

La noticia corrió rápidamente. Muchas personas comenzaron a ir a Chiquinquirá para rezar ante la imagen de la Virgen. Acudían indígenas y españoles, familias y peregrinos, todos deseosos de dar gracias a Dios.

La Iglesia investigó lo ocurrido, escuchó a los testigos y reconoció que aquel suceso era extraordinario. Desde entonces, la Virgen de Chiquinquirá ha sido muy querida por el pueblo colombiano.

6. El milagro más grande

La Virgen de Chiquinquirá ha acompañado a muchas personas en sus enfermedades, dificultades y sufrimientos. Pero el milagro más grande es la conversión del corazón.

María no quiere que nos quedemos solo mirando una imagen bonita. Como en las bodas de Caná, nos dice: «Haced lo que él os diga». La Virgen siempre nos lleva a Jesús.

Frase para memorizar: «Virgen de Chiquinquirá, renueva nuestro corazón y llévanos siempre a Jesús».

7. Para hablar en familia

  • ¿Por qué María Ramos cuidó aquel cuadro aunque estaba viejo y sucio?
  • ¿Qué significa que la Virgen nos ayuda a volver a Jesús?
  • ¿Qué parte de mi corazón necesita ser renovada por Dios?
  • ¿Por quién podemos rezar hoy: por Colombia, por nuestra familia, por los niños que sufren?

8. Compromiso familiar

Esta semana vamos a cuidar algo que parezca pequeño o poco importante. Puede ser ordenar nuestro cuarto, ayudar en casa, tratar mejor a un hermano, rezar por Colombia o pedir perdón cuando nos equivoquemos.

El compromiso debe ser sencillo, visible y posible. Lo importante no es hacer algo enorme, sino dejar que la Virgen nos enseñe a vivir con un corazón más limpio, más atento y más cercano a Jesús.

Uso catequético: al terminar, se puede invitar a cada niño a decir en voz alta una cosa que quiere “renovar” durante la semana: obedecer mejor, rezar antes de dormir, no pelear, ayudar en casa o pedir perdón.

9. Oración final

Virgen de Chiquinquirá,

Madre de Jesús y Reina de Colombia, renueva nuestro corazón.

Ayúdanos a amar a Dios, a cuidar nuestra familia y a vivir como verdaderos hijos tuyos.

Amén.

Oraciones a María con dibujos para colorear

Oraciones a María con dibujos para colorear

Oraciones a María

Dinámica con dibujos para colorear

La oración es, quizás, la máxima expresión del amor entre la creatura y su Creador. El Bautismo establece una relación de amor entre Dios y el niño, creando en él el poder y la necesidad de responder a ese amor. Favorecer el crecimiento espiritual del niño significa, pues ayudarlo a entrar libremente en la reciprocidad de esta relación de amor.

El niño debe hacer de la oración con su Padre Dios un estilo de vida. Cualquier momento, cualquier acto, cualquier ocasión; todo, puede ser motivo de alabanza, de acción de gracias, de petición, de oración. Desde pequeño, el niño debe internalizar la presencia de Dios como algo definitivo en su vida. La oración es uno de los mejores momentos que el ser humano posee para vivir espontáneamente su relación con Dios.

No se trata de llenar la cabeza de los chicos de ideas sobre Dios sino, sobre todo, de enseñarles a vivir constantemente en la presencia de Dios, a vivir con Dios. Considero que podremos sentirnos ampliamente satisfechos en nuestra tarea, si logramos provocar en los niños el gusto por la oración, el deseo de dialogar permanentemente con Dios.

Iniciación en la oración: El camino de la oración en los niños
Luis María Benavides


Oraciones a María – Dinámica con dibujos para colorear

Os proponemos la siguiente dinámica de catequesis: cinco láminas con una oración a la Virgen María escritas por Marcelo A. Murúa y una ilustración de Las Melli que se puede colorear. La actividad consiste en que cada niño coloree el dibujo, dibuje todo lo que quiera añadir a la lámina y cuando lo tenga terminado, lea a todos la oración dedicada a Nuestra Señora.

Recomendamos a padres y catequistas la lectura del artículo Orar a través del dibujo del catequista Luis María Benevides.

Podéis acceder a las láminas en tamaño real pulsando sobre el título de cada oración o sobre el dibujo.


Para rezar a la Virgen


Para rezar a la Virgen
Querida Madre.Acompañame todos los días.Ayúdame a portarme bieny ser un buen hijo,

servicial y atento

para lo que necesiten mis papás.

Quiero ser un buen hermano,

que no discuta ni me pelee tan fácil

por cosas que no son importantes.

Dame una manito en las cosas de la escuela

y ayúdame a tener siempre

una sonrisa para todos

los que me rodean.

Ayudame a vivir

haciendo el bien,

como le enseñaste

a tu hijo Jesús.

Ayudame a ser como El.

Oración de Marcelo A. Murúa en BuenasNuevas.com


A María, nuestra madre


 A María, nuestra madre
Querida Virgen María.Gracias por sernuestra mamá en la fe,por estar cerca nuestro

y cuidarnos mucho

como hiciste con Jesús-niño.

Quiero conocer mejor a tu hijo

y a quererlo más cada día.

Quiero vivir como Jesús.

Ser buen hijo,

buen hermano

y buen amigo.

Contagiame tu esperanza.

Que aprenda, como vos,

a vivir en las manos de Dios.

Ayudame a hacer crecer mi fe.

Madre Buena, enseñame a seguir

los pasos de Jesús.

Oración de Marcelo A. Murúa en BuenasNuevas.com


Madre, quiero seguir tus pasos


 Madre, quiero seguir tus pasos
Hoy me dirijo a vos, María,para pedirte que me ayudesa escuchar con confianzala palabra del Señor.

Contagiame tu fe,

tu amor y tu esperanza

para que yo pueda responder sí

a todo lo que Dios me pida.

Enseñame

a disponer el corazón,

a saber escuchar,

a guardar dentro mío

lo que el Señor va diciendo.

A recibir con generosidad

todo lo que El propone.

Ayudame a ser fiel

y a mantener el rumbo

que pide el Señor.

Que no me olvide

de dedicar cada día

un ratito a charlar con Jesús

y escuchar su voz en la Biblia.

Madre, quiero seguir tus pasos,

acompañame en el camino.

Oración de Marcelo A. Murúa en BuenasNuevas.com


Madre de nuestro pueblo


Madre de nuestro pueblo
Te pedimos hoy, María,por todo nuestro pueblo.Por la gente que sufre y está sin trabajo,por los que están enfermos y sin atención médica.

Por los niños de la calle

y los que no van a la escuela.

Danos fuerzas para vivir solidarios

y tender siempre una mano .

No nos dejes ser indiferentes y ayúdanos

a cambiar las cosas aún desde lo pequeño.

Ilumina a nuestros gobernantes

para que escuchen a su pueblo y trabajen por su dignidad.

Que no le vuelvan la espalda a sus necesidades

y no se enriquezcan con lo que es de todos.

Guíanos madre hacia un futuro más justo y más fraterno.

Queremos construirlo con nuestro esfuerzo,

nuestra fe y nuestra esperanza.

Danos fuerzas para lograrlo.

¡Que así sea, Señor!

Oración de Marcelo A. Murúa en BuenasNuevas.com


Madre nuestra de cada día


Madre nuestra de cada día
María,querida madre.Quiero pedirtepor mi familia

para que todos estén sanos y bien.

Que mis papás tengan trabajo

y mis hermanos y yo podamos estudiar mucho.

Ayúdame

a ser más bueno cada día.

A ayudar en mi casa,

a no pelear con mis hermanos y amigos.

A respetar a todos

y no contestar mal.

Quiero seguir tus pasos

y estar cerca de Dios

como vos lo estás.

Acompañame siempre en toda mi vida.

¡Que así sea, Señor!

Oración de Marcelo A. Murúa en BuenasNuevas.com


Bendita sea tu pureza

Bendita sea tu pureza

Esta oración es uno de los poemas a Nuestra Señora que más devoción provoca en el mundo de habla española. Se trata de una décima escrita por el creador de este tipo de composición, el poeta renacentista español Vicente Espinel.

Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,

pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.

A Ti, celestial princesa,
Virgen Sagrada María,
te ofrezco en este día,
alma, vida y corazón.

Mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía.