La vocación matrimonial

La vocación matrimonial

Catecismo la Familia y el Matrimonio.

7. La vocación matrimonial.

54. ¿Qué significado tiene el matrimonio cristiano?

El matrimonio expresa el amor de Dios por su pueblo, que es la Iglesia. Así como Cristo se entregó en sacrificio por amor a la Iglesia y permanece eternamente fiel a ella, del mismo modo los esposos se entregan uno al otro totalmente, imitando el amor de Cristo.

55. ¿Es un bien recibir el sacramento del matrimonio?

Es un gran bien recibir el sacramento del matrimonio en el caso de los bautizados, porque es el único modo de santificar el amor humano entre el hombre y la mujer.

56. ¿Qué bienes comunica el matrimonio a los esposos?

El Señor infunde su gracia en los corazones de los esposos para que cumplan los deberes propios de su estado: la fidelidad a sus promesas, la procreación y educación de sus hijos, el sostenimiento mutuo en medio de las alegrías y dificultades de su vida.

57. ¿Hay algo especial en el matrimonio entre los bautizados?

El matrimonio entre los bautizados es uno de los siete sacramentos que instituyó Jesucristo. Esto quiere decir que es un camino de santidad: Dios llama a los esposos a que ganen el Cielo santificándose en su matrimonio y en su vida familiar. Saber que el matrimonio es una vocación divina ayuda a defenderlo y a valorarlo adecuadamente respondiendo con generosidad a la voluntad de Dios.

58. ¿Están casados un hombre y una mujer bautizados, que viven juntos y no han recibido el sacramento del matrimonio?

Puede que estén casados ante el juez por el matrimonio civil, pero no lo están delante de Dios. Aunque en el lenguaje común se dice que «están casados», realmente no lo están porque entre los cristianos el amor matrimonial solo recibe la bendición de Dios y se confirma con el sacramento del matrimonio.

59. ¿Qué deben hacer las personas que estén en esa situación?

Un hombre y una mujer que siendo católicos estén viviendo juntos y quieran seguir viviendo así para siempre, deberían hablar con el párroco o sacerdote católico más cercano y exponerle su situación y procurar santificar su hogar con el sacramento del matrimonio. Si quisieran celebrarlo, no deben temer el pequeño desembolso económico que suponga la celebración; ni preocuparse aunque lleven muchos años viviendo así, incluso con hijos mayores, o de otras uniones anteriores no sacramentales: lo importante es que su hogar y su amor quede santificado y ellos tengan la conciencia de haber cumplido la voluntad amorosa de Dios.

60. ¿Tiene mérito que un hombre y una mujer, aunque no hayan recibido el sacramento del matrimonio, vivan juntos guardándose fidelidad?

Esa conducta tiene valor ejemplar. La fidelidad es un gran valor humano y una gran virtud que hace posible el despliegue auténtico de la personalidad y la felicidad familiar. Sin embargo, si ese hombre y esa mujer que viven juntos son católicos su fe y amor a Dios deben llevarlos, siempre que sea posible, a santificar su hogar con el sacramento del matrimonio.

61. ¿Por qué algunos tienen miedo de recibir el sacramento del matrimonio?

Algunas parejas que se guardan fidelidad, temen que si reciben el sacramento del matrimonio, el cónyuge va a sentirse seguro de poseer al otro y que eso puede ser el comienzo de problemas en su matrimonio. Sin embargo, deben saber que ese temor es infundado cuando hay verdadero amor, ya que el amor de los esposos y el Sacramento que santifica su hogar es el principio de la bendición de Dios para su familia.

62. ¿Cómo se puede ayudar a estas personas a salir de su equivocación?

Estas personas deben saber que el sacramento del matrimonio bendice el amor ya existente entre los esposos, les da fuerzas para vivirlo, y reciben la ayuda divina y la bendición de Dios para santificarse en su vida matrimonial.


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El amor humano

El amor humano

Catecismo la Familia y el Matrimonio.

4. El amor humano

21. ¿Se puede decir que Dios creó al hombre para el amor?

Sí. Dios creó al hombre por amor y para el amor. El amor por tanto es la vocación fundamental y original de todo hombre.

22. ¿El amor radica solo en el cuerpo?

No. El amor humano también abarca al alma, porque el hombre está llamado al amor en su totalidad: en el cuerpo y en el alma.

23. ¿Cómo puede el hombre realizar su vocación al amor?

El hombre puede realizar su vocación al amor fundamentalmente de dos modos: por el matrimonio y por la virginidad o el celibato asumido por amor a Dios y servicio a los demás.

24. ¿Cuál de los dos modos es más perfecto?

Cada hombre debe seguir su propia vocación y esa será la mejor para él. Pero, la virginidad o el celibato por amor a Dios y servicio a los demás, es más elevado porque está dirigido directa y exclusivamente a Dios.

25. ¿Qué es lo esencial en el amor humano?

El amor humano es una donación exclusiva y permanentemente de los esposos, con los actos propios y exclusivos de ellos. Ese amor también alcanza al núcleo íntimo, espiritual de la persona, y lo constituye simplemente una manifestación biológica como sería el caso de los animales.

26. La donación total del hombre y la mujer ¿solo es auténtica en el matrimonio?

La donación total de un hombre y una mujer solo es verdadero amor humano en el matrimonio. Allí se dan las condiciones de estabilidad necesarias para la procreación y educación de los hijos y para el crecimiento y despliegue del amor de los esposos.

27. ¿El amor humano es exclusivo del matrimonio?

La plenitud del amor humano es el amor conyugal, que solo se puede realizar en la unión estable y permanente del hombre y la mujer. Pero caben otras formas de amor humano, como la fraternidad, la amistad, la ayuda solidaria hacia los necesitados, etc.

28. ¿Puede darse el amor auténtico, entre un hombre y una mujer, fuera del matrimonio?

Cuando hablarnos de «amor auténtico» entre un hombre y una mujer, nos referimos solo a aquel amor que se da de manera exclusiva, fiel, fecunda y para siempre en el matrimonio. Fuera del matrimonio solo hay falsificaciones del verdadero amor, porque al carecer de sus elementos esenciales que son la estabilidad, el verdadero compromiso y la fecundidad— el amor deja de ser total y por tanto falso.

29. ¿No limita la libertad de los esposos excluir otros posibles amores extramatrimoniales?

No, porque la verdadera libertad consiste en cumplir la voluntad de Dios y elegir el bien: elegir la fidelidad a la palabra dada y a los compromisos adquiridos ante Dios y ante el otro cónyuge. La exclusividad del amor entre un hombre y una mujer defiende a los hombres de los peligros del subjetivismo y del relativismo respecto a un asunto tan importante como es la familia y el matrimonio.


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El matrimonio obra de Dios

El matrimonio obra de Dios

Catecismo la Familia y el Matrimonio.

3. El matrimonio obra de Dios

16. ¿Cuál es el origen del matrimonio?

El matrimonio ha sido establecido por Dios. La Biblia enseña que Dios después de haber creado a Adán dijo: no es bueno que el hombre esté solo. Hagámosle una compañera a él (Gn 2,18). Y añade: por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y vendrán a ser los dos una sola carne (Gn 2,24). Así quedó fundada en el inicio de la humanidad el matrimonio. Los bendijo Dios diciéndoles: creced, multiplicaos y llenad la tierra (Gn 2,28).

17. ¿Cuál es el papel de la libertad en los que contraen matrimonio?

Todo hombre y mujer es libre para casarse o no, porque Dios no obliga a nadie a contraer matrimonio, y este no se constituye sin el libre consentimiento de los novios. Pero una vez que se ha establecido la alianza conyugal, el hombre está sujeto a sus leyes divinas por las que el matrimonio se rige, y a sus propiedades esenciales.

18. ¿Por qué algunos afirman que el matrimonio es un invento de los hombres?

El carácter sagrado del matrimonio es reconocido en todas las culturas, pero en los últimos tiempos se ha difundido una visión del matrimonio sin referencia a Dios, como si fuera solo una cuestión de leyes civiles o un asunto privado entre un hombre y una mujer Esto lo dicen quienes no conocen ni aman a Dios, y piensan que la religión no debe influir en sus vidas.

19. ¿Cómo influyen estos errores sobre el matrimonio en la sociedad?

La causa de esos errores es que las personas se alejan de Dios. Cuando esto ocurre es difícil que se reconozca la dignidad del matrimonio, y fácilmente se cae en la práctica de la infidelidad, el divorcio, el amor libre y otras uniones ilícitas o irregulares. También el amor matrimonial frecuentemente queda profanado por el egoísmo, el materialismo y la anticoncepción.

20. ¿Influye esta conducta en la sociedad civil?

El alejamiento personal de Dios y la ignorancia de la doctrina de Jesucristo influye en la ruptura de gran cantidad de familias y constituye una de las causas más claras de la decadencia y moral de toda la sociedad.


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Situación actual del matrimonio y la familia en nuestra sociedad

Situación actual del matrimonio y la familia en nuestra sociedad

Catecismo la Familia y el Matrimonio.

2. Situación actual del matrimonio y la familia en nuestra sociedad

9. ¿Cuál es la situación de la familia en nuestra sociedad?

Los cambios culturales de las últimas décadas han influido fuertemente en el concepto tradicional de la familia. Sin embargo, la familia es una institución natural dotada de una extraordinaria vitalidad con gran capacidad de reacción y defensa. No todos estos cambios han sido perjudiciales y por eso el panorama actual sobre la familia puede decirse que está compuesto de aspectos positivos y negativos.

10. ¿Qué aspectos positivos se notan en muchas familias?

El sentido cristiano de la vida ha influido para que en nuestra sociedad se promueva cada vez más: una conciencia más viva de la libertad y responsabilidad personales en el seno de las familias; el deseo de que las relaciones entre los esposos y de los padres con los hijos sean virtuosas; una gran preocupación por la dignidad de la mujer; una actitud más atenta a la paternidad y maternidad responsables; un mayor cuidado a la educación de los hijos; una mayor preocupación de las familias para relacionarse y ayudarse entre sí.

11. ¿Qué aspectos negativos encontramos en las familias de nuestro país?

Son muchos y todos ellos revelan las consecuencias que provoca el rechazo del amor de Dios por los hombres y mujeres de nuestra época. De modo resumido podemos señalar: una equivocada concepción de la independencia de los esposos; defectos en la autoridad y en la relación entre padres e hijos; dificultades para que la familia transmita los valores humanos y cristianos; creciente número de divorcios y de uniones no matrimoniales; el recurso fácil a la esterilización, al aborto y la extensión de una mentalidad antinatalista muy difundida entre los matrimonios; condiciones morales de miseria inseguridad y materialismo; la emergencia silenciosa de gran número de niños de la calle fruto de la irresponsabilidad o de la incapacidad educativa de sus padres; gran cantidad de personas abandonadas por falta de familia estable y solidaria.

12. ¿Qué podemos hacer para que los signos negativos no prevalezcan?

La única solución verdaderamente eficaz es que cada hombre y cada mujer se esfuercen por vivir en sus familias las enseñanzas del Evangelio, con autenticidad El sentido cristiano de la vida hará que siempre prevalezcan los signos positivos sobre los negativos, aunque estos nunca falten.

13. ¿Jesucristo nos dio algún ejemplo especial sobre la familia?

Sí, porque Jesucristo nació en una familia ejemplar, Sus padres fueron José y María. Les obedeció en todo (cf. Lc 2,5 1) y aprendió de ellos a crecer como verdadero hombre. Así pues la familia de Cristo es ejemplo y modelo para toda familia.

14. ¿Esas enseñanzas son válidas para la familia de nuestros días?

Los ejemplos de la Sagrada Familia alcanzan a los hombres de todas las épocas y culturas, porque el único modo de conseguir la realización personal y la de los seres amados es crear un hogar en donde la ternura, el respeto, la fidelidad, el trabajo, el servicio desinteresado sean las normas de vida.

15. ¿Quiénes deben sentirse responsables de fortalecer la institución familiar?

Cada hombre es responsable dé una manera u otra de la sociedad en que vive, y por tanto de la institución familiar, que es su fundamento. Los casados, deben responder que la familia que han formado sea según el designio de Dios; los que permanecen solteros, deben cuidar de aquella en que nacieron. Los jóvenes y adolescentes tienen una particular responsabilidad de prepararse para construir establemente su futura familia.


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El plan de Dios sobre la familia

El plan de Dios sobre la familia

Catecismo la Familia y el Matrimonio.

1. El plan de Dios sobre la familia.

1. ¿Qué enseña la Iglesia sobre la familia?

La Iglesia enseña que la familia es uno de los bienes más preciosos de la humanidad.

2. ¿Por qué es un bien tan precioso?

La familia es un don tan precioso porque forma parte del plan de Dios para que todas las personas puedan nacer y desarrollarse en una comunidad de amor, ser buenos hijos de Dios en este mundo y participar en la vida futura del Reino de los Cielos: Dios ha querido que los hombres, formando la familia, colaboren con Él en esa tarea.

3. ¿Dónde están revelados los planes de Dios sobre el matrimonio y la familia?

En la Sagrada Escritura la Biblia se narra la creación del primer hombre y de la primera mujer: Dios los creó a su imagen y semejanza; los hizo varón y mujer, los bendijo y les mandó crecer y multiplicarse para poblar la tierra (cf. Gen 1,27). Y para que esto fuera posible de un modo verdaderamente humano, Dios mandó que el hombre y la mujer se unieran para formar la comunidad de vida y amor que es el matrimonio (cf. Gen 2,19?24).

4. ¿Qué beneficios trae formar una familia como Dios, manda?

Cuando las familias se forman según la voluntad de Dios, son fuertes, sanas y felices; hacen posible la promoción humana y espiritual de sus miembros contribuyendo a la renovación de toda la sociedad y de la misma Iglesia.

5. ¿Cómo ayuda la Iglesia a los hombres para que conozcan el bien de la familia?

La Iglesia ofrece su ayuda a todos los hombres recordándoles cuál es el designio de Dios sobre la familia y el matrimonio. A los católicos corresponde de modo especial comprender Y dar testimonio de las enseñanzas de Jesucristo en este campo.

6. ¿Cómo es posible realizar plenamente el proyecto de Dios sobre el matrimonio y familia?

Solo con la ayuda de la gracia de Dios, viviendo de verdad el Evangelio, es posible realizar plenamente el proyecto de Dios sobre el matrimonio y la familia.

7. ¿Por qué hay tantas familias rotas, o con dificultades? ¿Por qué a veces parece tan difícil de cumplir la voluntad de Dios sobre el matrimonio?

Adán y Eva pecaron desobedeciendo a Dios y desde entonces todos los hombres nacen con el pecado original. Este pecado y los que comete cada persona hacen difícil conocer y cumplir la voluntad de Dios sobre el matrimonio. Por eso Jesucristo quiso venir al mundo: para redimirnos del pecado y para que pudiéramos vivir como hijos de Dios en esta vida y alcanzar el Cielo. Hace falta la luz del Evangelio y la gracia de Cristo para devolverle al hombre, y también al matrimonio y a la familia, su bondad y belleza originales.

8. ¿Qué consecuencias tiene para toda la sociedad no cumplir el plan de Dios sobre la familia y el matrimonio?

Cuando la infidelidad, el egoísmo y la irresponsabilidad de los padres respecto a los hijos son las normas de conducta, toda la sociedad se ve afectada por la corrupción, por la deshonestidad de costumbres y por la violencia.


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Jim Caviezel: el matrimonio católico en el cine

Jim Caviezel: el matrimonio católico en el cine

Son muchos los ejemplos que, a diario, conocemos de matrimonios profundamente cristianos: personas que, en cualquier ambiente, son capaces de vivir el sacramento matrimonial, sin tapujos, sin excusas. Quizá uno de los lugares en el que los matrimonios estén más expuestos a la laicización sea el mundo del Séptimo Arte, por lo que es una alegría leer el testimonio de fe de alguna de sus grandes estrellas, en este caso, el actor Jim Caviezel, que interpretó a Jesús en La Pasión de Cristo, filme producido y dirigido por Mel Gibson, y que realizó estas declaraciones cuando se encontraba en Denver para recibir, a nombre de todo el equipo de producción de La Pasión de Cristo, el Premio «Imago Dei», que otorga la Arquidiócesis de Denver.

A continuación reproducimos la entrevista:

P. Jim, respecto de tu fe, ¿cómo ha cambiado esta película tu experiencia del sufrimiento, y qué significa ahora el sufrimiento para ti?

R. Ahora entiendo el sufrimiento mucho más, como nunca antes en mi vida. Durante gran parte de la filmación no estaba seguro de poder hacerlo, no sabía si la hipotermia me iba a impedir lograrlo. Luchar con la hipotermia por un día está bien, aunque es sumamente duro. Pero intenta sobrellevarla por cinco semanas seguidas, en una cruz que sobresale por encima de los 300 metros, y cuando además tu hombro esta dislocado y estás enfermo, con neumonía y vomitando. Al mismo tiempo, eres alcanzado por un rayo. Todas estas cosas influyen en el momento en que gritas: «¿Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado?» Yo dije eso muchas, muchas veces durante la filmación. Llega un momento en que te preguntas si a Dios le importaba que hiciéramos esta película o no. Pero ese es mi lado humano, porque sé que a Él (Jesús) sí le importó. Y si yo no hubiese pasado por todo ese sufrimiento no hubiera podido lograr la actuación que puedes ver en la pantalla. Esta experiencia me arrojó a los brazos de Dios.

P. Tu fe es algo que ocupa un lugar central en tu vida. ¿Has encontrado alguna contradicción o conflicto entre tu vida de fe y tu carrera de actor?

R. Cuando trabajas en un banco, trabajas con dinero. ¿Significa eso que no puedes ser católico y trabajar en un banco? ¿Acaso no puedes ser católico y presidente de los Estados Unidos? Se puede ser católico y estar comprometido con cualquier aspecto, por ejemplo del mundo de las comunicaciones, ya sea como reportero o como cualquier otra cosa. Nosotros necesitamos [a los católicos] en toda misión, en todas las áreas. Necesitamos misioneros y buenas personas en todos los ámbitos de la vida.

P. ¿Qué papel juega tu fe a la hora de escoger las películas en las que trabajas?

R. [Mi fe] no implica que no interprete personajes pecadores. No significa que no vaya a hacer películas con calificación R. Evidentemente, esta película tiene esa calificación. De hecho, si lees la Biblia le darías una calificación más severa –tal vez hasta X–, porque se trata de un libro muy serio lleno de muchos pecadores y muchos santos. He interpretado tanto personajes pecadores como personajes que fueron personas santas, pero siempre procuro encontrar algo rescatable en las historias. Pero eso sí, no blasfemo contra nuestro Señor, y hay cosas en las películas que no haría. Y en esos casos solo espero. Dios me permite esperar. Si encuentro un guión que me gusta, pero que contiene partes inaceptables para mí, les pido que lo cambien y si realmente están interesados en mi trabajo, lo cambiarán.

P. ¿Cuán importante es tu fe en tu vida de casado, y tu matrimonio en tu fe?

R. Es fundamental, como la alimentación. Tienes que comer todos los días; tienes que recibir la Eucaristía. Dios me entregó a mi esposa. Ella es un regalo. Yo la cuido, ella me cuida a mí. Nos encanta la manera en que Dios quiere que amemos. Tratamos de ser un ejemplo para las demás personas. A veces nos equivocamos pero seguimos intentando para luego levantarnos si caemos. Permanecemos juntos y nos amamos tanto como podemos. Mi fe alimenta todo, mi actuación y todo el resto. Es el alma de mi vida.

P. ¿Cuál es tu reacción ante la cobertura que la prensa hace de ti?

R. En la prensa, muchas veces se buscan ángulos para embarrarte. Por ejemplo, continuamente se refieren a mí como «el devoto católico Jim Caviezel». Lo hacen cada vez que hablan de mí en la prensa, y uno piensa: «¿Qué hay de malo en eso?». Pero déjame preguntarte algo, ¿dicen acaso «el devoto cienciologista Tom Cruise» o «el devoto judío Adam Sandler» una y otra vez? Ellos saben lo que están haciendo cuando intentan mancharte: buscan mostrarte como un «fanático religioso» que juzga y condena a los demás. Siempre ha existido este tipo de persecución en todos los tiempos.

P. ¿Y te afecta esto?

R. Cierta prensa no está muy abierta a cómo vives tu vida. Yo no voy e impongo mi fe a los demás. Hablo sobre ella cuando me lo preguntan y algunas veces ni siquiera hablo. Pero la vivo. No se trata de lo que dices; lo importante es lo que haces. Pero no puedo andar preocupado de lo que piensan los demás. Yo tendré que responderle a Dios. Solo tengo miedo de no hacer lo correcto, porque tendré que rendirle cuentas a El algún día.

Jim Caviezel - La Pasión de Cristo

P. ¿Cómo explicas el éxito de «La Pasión de Cristo»? ¿Sabes de algún fruto espiritual que la gente haya recibido luego de ver la película?

R. Puedes navegar por las distintas páginas en Internet y leer acerca de los frutos espirituales, están en todos lados. Pero lo que escuchas en alguna prensa es solo la historia de una señora que murió a causa de un ataque cardiaco mientras veía La Pasión en Kansas. Los que quieren van a encontrar algo negativo entre los millones y millones de buenas cosas. Pero creo que esta película ayudará a promover la verdadera paz en el mundo.

P. ¿Crees que esta película tenga algún impacto en la fe de la gente?

R. Espero que sí. En muchos países alrededor del mundo, atenuamos nuestra fe para acomodarla y así llamar a la «unidad» de las iglesias, y eso está mal. Yo no estoy pidiéndole, por ejemplo, a los Bautistas que acepten la figura de María y que entiendan su significado, ese es el trabajo del Espíritu Santo. Al final, lo que pido es que un hermano evangélico rece por mi conversión y yo rezaré por la suya, pero «aguar» nuestra fe, para acomodarse el uno al otro, es solo acomodarse a una cosa: el pecado.

P. ¿Cuál es tu escena favorita en esta película?

R. En mi escena favorita, Poncio Pilatos le habla a Jesús, y Jesús dice: «Aquellos que me conocen, conocen la Verdad». Pilatos contesta: «¿Qué es la verdad?». Jesús permanece callado. Luego, Pilatos se dirige a su esposa, Claudia, y dice: «¿Qué verdad es esta?». A lo cual ella responde: «Si tú no lo sabes, yo no puedo decírtelo».

Muchas veces, la gente piensa que Jesús es un fanático intolerante; pero no lo es. El habla en verdad. Habla con la plena verdad y plena gracia.


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Fuente original: Aciprensa

Catecismo la Familia y el Matrimonio

Catecismo la Familia y el Matrimonio

En esta ocasión os presentamos un material doctrinal que recoge de manera muy fiel y bastante completa la doctrina de la Iglesia Católica, contenida tanto en la Revelación como en el Magisterio, relativa al matrimonio y la familia, elaborado a instancias de la Conferencia Episcopal Venezolana. Al ser presentado como Catecismo y por tanto, como un compendio doctrinal dirigido a la comprensión de la generalidad de la gente, se aleja de las opiniones o de cuestiones discutibles, para ofrecer solo aquello que el pueblo católico debe tener en cuenta como doctrina y como guía segura en cuestiones tan delicadas y en la sociedad actual debatidas, como es lo relativo a familia, amor y sexualidad.

Creemos que como futuro de los difíciles momentos por los que ha pasado la institución familias y el matrimonio, consecuencia de los rápidos cambios socioculturales y de la imposición de la cultura hedonista, han ido igualmente surgiendo, como respuesta cristiana, desde diversas partes de la Iglesia, múltiples publicaciones y nuevas experiencias pastorales que nos revelan la presencia siempre activa del Espíritu Santo. Todo esto hace que en el campo de la investigación pastoral y catequesis sobre la familia, se vaya atesorando un rico material doctrinal del cual ciertamente el presente trabajo podrá ser material utilísimo de estudio y consulta no solo para las familias, sino también para los agentes de pastoral familiar.

Un Catecismo para la familia y sobre la familia era una necesidad. Sentíamos que cada día que avanzaba, bajo la permanente presión de una nueva cultura, se nos iba desdibujando la imagen misma de la familia y oscureciendo el concepto mismo de verdad. Tarea bien difícil para los jóvenes es descubrir en medio de tanta tiniebla un camino que les pueda garantizar la existencia de una verdad de la que la Iglesia es maestra y garante, relativa a un diseño divino sobre el hombre, sobre la familia, sobre el uso de la sexualidad humana y sobre la tarea de la familia en el futuro mismo de la sociedad.

Particularmente para la familia, la presente publicación será sumamente útil. Es una tarea que en ningún momento puede ser descuidada por los padres, porque les compete como responsabilidad específica, la de educar a sus hijos en los valores humanos y cristianos indispensables para su futuro como personas y como cristianos. Aunque el presente trabajo no es una guía para el uso de los padres en la difícil tarea de educar para el matrimonio y para la vida de familia, los contenidos doctrinales propios de un catecismo y la disposición sistemática de los mismos les será de gran ayuda a la hora de ofrecerles respuestas precisas y seguras.

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Puerto Cabello, agosto 1997

Mons. Ramón Linares Sandoval

Obispo de Puerto Cabello

Presidente de la Comisión de Familia de la Conferencia Episcopal Venezolana.

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ÍNDICE GENERAL


Presentación

Introducción

1. El plan de Dios sobre la familia

2. Situación actual del matrimonio y la familia en nuestra sociedad

I. El Matrimonio en el Plan de Dios

3. El matrimonio obra de Dios

4. El amor humano

5. Un amor perenne y exclusivo: Lo que Dios unió no lo separe el hombre

6. Un amor casto y fecundo: los hijos, don de Dios

7. La vocación matrimonial

II. El plan de Dios sobre la familia

8. Misión de la familia

9. Formar una comunidad de personas

10. El servicio a la vida

11. La participación en el desarrollo de la sociedad

12. La participación en la vida de la Iglesia

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Los frutos de san Jerónimo: la Orden de San Jerónimo

Los frutos de san Jerónimo: la Orden de San Jerónimo

El 30 de septiembre es el día de san Jerónimo de Estridón, presbítero y Doctor de la Iglesia. Una bonita catequesis para los hijos es mostrarles cómo trabaja incansable e intemporalmente el Señor gracias a fieles servidores como san Jerónimo, cuya vida de santidad ha dado incontables frutos, uno de ellos la fundación de la Orden de San Jerónimo, fundada mil años después de la muerte de san Jerónimo.

En esta obra audiovisual –La soledad sonora– los jóvenes podrán aprender y apreciar el ejemplo de lo que significa una vida dedicada al Señor; una vida, por cierto, a la que se llega de una forma ordenada mediante una delicada iniciación, tanto para los hermanos como las hermanas, que muestra en todo momento el exquisito respeto cristiano a la dignidad de cada persona.

Antes de visionar el documental, os recomendamos conocer mejor a san Jerónimo; y qué mejor manera de hacerlo que la lectura de la Catequesis sobre san Jerónimo de Estridón del Santo Padre Benedicto XVI.

La soledad sonora – Monjes jerónimos – Primera parte

La soledad sonora – Monjes jerónimos – Segunda parte

La soledad sonora – Monjes jerónimos – Tercera parte

Fuente original: Orden de San Jerónimo

San José de Cupertino – La película

San José de Cupertino – La película

[…] san José es, ante todo, maestro de oración. En el centro de su jornada estaba la celebración de la santa misa, a la que seguían largas horas de adoración ante el sagrario. Según la tradición franciscana más genuina, se sentía fascinado y conmovido por los misterios de la encarnación y la pasión del Señor. San José de Cupertino vivió en íntima unión con el Espíritu Santo; estaba totalmente poseído por el Espíritu, del que aprendía las cosas de Dios para traducirlas luego en un lenguaje sencillo y comprensible para todos. Quienes se encontraban con él escuchaban con gusto sus palabras, porque, como cuentan sus biógrafos, aun siendo ignorante de lengua y cojo de caligrafía, cuando hablaba de Dios se transformaba.

San Juan Pablo II

Extracto del discurso de san Juan Pablo II con ocasión del IV Centenario del nacimiento de san José de Cupertino

Sábado 25 de octubre de 2003

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El 18 de septiembre es el día de san José de Cupertino, patrón de los estudiantes; una bonita manera de conocer mejor a este santo es ver en familia esta película. Si queréis saber más sobre este santo os recomendamos la lectura de esta breve biografía que publican los padres franciscanos en su portal web.

San José de Cupertino, una maravillosa y sencilla vida ante Dios

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Ficha

Título original: The Reluctant Saint

Año: 1962

País: Estados Unidos

Duración:  105 min

Género: Drama biográfico

Temática: Santos y beatos

Director: Edward Dmytryk

Guión: John Fante & Joseph Petracca

Reparto: Maximilian Schell, Ricardo Montalbán, Lea Padovani, Akim Tamiroff, Harold Goldblatt, Arnoldo Foa.

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