Cómo preparar una sesión de catequesis con inteligencia artificial
Cómo preparar una sesión de catequesis con inteligencia artificial
Un cuaderno elemental para aprender a utilizar la inteligencia artificial como ayuda en la preparación y el desarrollo de la catequesis, siempre al servicio de la fe recibida de la Iglesia.

Presentación
La inteligencia artificial ha comenzado a formar parte de la vida cotidiana. Muchas personas ya la utilizan para buscar información, resumir textos, preparar materiales, crear imágenes o resolver dudas. Sin embargo, para numerosos catequistas sigue siendo una herramienta desconocida, difícil de comprender o aparentemente reservada a quienes dominan la informática.
Este cuaderno quiere demostrar que su uso puede ser mucho más sencillo. No pretende explicar técnicamente cómo funciona una inteligencia artificial ni convertir al catequista en especialista. Su finalidad es enseñarle, paso a paso, cómo puede utilizarla para preparar y desarrollar mejor una sesión de catequesis.
La inteligencia artificial puede ahorrar tiempo, ordenar ideas, proponer preguntas, adaptar una explicación, diseñar una actividad o ayudar a preparar materiales visuales. Pero no conoce personalmente a los catecúmenos, no discierne las necesidades del grupo y no puede asumir la responsabilidad de lo que se enseña. Por eso, la herramienta ayuda, pero el catequista decide.
El catequista no crea una doctrina nueva. Recibe y transmite la fe de la Iglesia. La inteligencia artificial solo debe utilizarse para ayudarle a comprender, organizar, adaptar y comunicar mejor esa fe recibida.
Este principio se aplica también a la moral cristiana. La inteligencia artificial puede ayudar a explicar una enseñanza, buscar ejemplos o adaptar el lenguaje, pero no puede decidir por sí misma qué es verdadero, bueno o conforme con la doctrina católica. Esa comprobación corresponde siempre al catequista, que debe trabajar con fuentes seguras y revisar personalmente cada resultado.
A lo largo del cuaderno se utilizarán ejemplos sencillos, fichas prácticas, modelos de instrucciones, esquemas y listas de comprobación. El objetivo no es que el lector estudie una teoría sobre la inteligencia artificial, sino que pueda abrir estas páginas cuando necesite preparar una catequesis y encontrar una ayuda inmediata.
Cómo utilizar este cuaderno
No es necesario leer todo el documento antes de comenzar a trabajar. Puede utilizarse de tres maneras diferentes.
Para aprender el método
Lea los primeros capítulos en orden. En ellos encontrará el proceso completo: definir el objetivo, conocer al grupo, seleccionar las fuentes, formular una buena instrucción, revisar el resultado y preparar la sesión definitiva.
Para preparar una sesión concreta
Acuda directamente a las fichas de trabajo. Allí podrá completar los datos esenciales de la sesión, preparar explicaciones, preguntas, actividades, oraciones, imágenes y presentaciones.
Para resolver una duda
Utilice el índice interactivo. Desde él podrá acceder a cualquier capítulo, ficha o anexo y regresar después al índice mediante los enlaces situados al final de cada apartado.
Una buena catequesis no comienza preguntando a la inteligencia artificial. Comienza definiendo qué fe se quiere transmitir, a quién se dirige y qué fuentes católicas deben sostenerla.
La inteligencia artificial al servicio del catequista
La inteligencia artificial está comenzando a formar parte del trabajo cotidiano de muchas personas. También puede convertirse en una ayuda muy valiosa para preparar una sesión de catequesis. Sin embargo, antes de utilizarla conviene comprender cuál es su verdadero papel dentro de la misión del catequista.
Este cuaderno no pretende enseñar informática ni convertir al lector en especialista. Su finalidad es mucho más sencilla: aprender a utilizar una herramienta nueva para preparar mejor la transmisión de la fe.
La inteligencia artificial puede ayudar a preparar una catequesis. La catequesis sigue perteneciendo al catequista.
1. La IA ayuda; el catequista decide
La inteligencia artificial trabaja muy deprisa. Puede resumir documentos, ordenar información, proponer actividades, adaptar el lenguaje, preparar preguntas o crear imágenes. Todo ello puede ahorrar muchas horas de trabajo.
Pero hay algo que nunca podrá hacer: conocer personalmente a los niños, adolescentes o adultos que participan en la catequesis. Tampoco puede sustituir la experiencia pastoral, el discernimiento ni la responsabilidad del catequista.
Por eso conviene entender desde el principio cuál es el reparto de funciones. La inteligencia artificial realiza tareas de apoyo. El catequista continúa siendo quien prepara la sesión, elige las fuentes, adapta el lenguaje, responde a las preguntas y transmite la fe.
¿Qué puede hacer la inteligencia artificial?
- Ordenar información.
- Resumir documentos.
- Proponer preguntas.
- Preparar actividades.
- Adaptar el lenguaje según la edad.
- Ayudar a crear imágenes.
- Preparar presentaciones.
- Organizar materiales.
¿Qué sigue perteneciendo al catequista?
- Elegir qué va a enseñar.
- Seleccionar las fuentes católicas.
- Comprobar la fidelidad doctrinal.
- Adaptar la sesión al grupo.
- Responder a las preguntas.
- Acompañar personalmente a los catecúmenos.
Un catequista quiere preparar una sesión sobre el Buen Samaritano.
La inteligencia artificial puede ayudarle a resumir el texto, proponer preguntas, diseñar una actividad y adaptar el vocabulario para niños de diez años. Sin embargo, será el catequista quien decida qué aspecto del Evangelio desea destacar, cómo relacionarlo con la vida del grupo y cómo conducir la oración final.
2. Transmitimos la fe; no la inventamos
Este principio es el más importante de todo el cuaderno. La Iglesia no crea una doctrina nueva cada generación. Recibe la Revelación transmitida por Jesucristo y los Apóstoles y la conserva fielmente mediante la Sagrada Escritura, la Tradición y el Magisterio.
Por esa razón, el catequista tampoco inventa la catequesis. Su misión consiste en transmitir con fidelidad la fe de la Iglesia utilizando el lenguaje y la pedagogía más adecuados para las personas que tiene delante.
La inteligencia artificial debe trabajar siempre al servicio de esa misión. Si recibe buenas fuentes, podrá ayudar mucho. Si trabaja sobre información dudosa o poco fiable, también sus respuestas serán dudosas.
Antes de utilizar la inteligencia artificial
- Defina qué quiere enseñar.
- Busque las fuentes católicas adecuadas.
- Compruebe que las referencias son correctas.
- Solo entonces pida ayuda a la inteligencia artificial.

Cómo preparar una sesión de catequesis con ayuda de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial ofrece mejores resultados cuando el catequista sigue siempre el mismo método de trabajo. No conviene empezar escribiendo directamente una pregunta cualquiera. Antes es necesario pensar qué se desea enseñar y reunir los materiales sobre los que va a trabajar la herramienta.
En esta parte aprenderemos un procedimiento sencillo que puede utilizarse para preparar prácticamente cualquier sesión de catequesis.
La calidad de la respuesta depende, sobre todo, de la calidad de la información que el catequista proporciona a la inteligencia artificial.
El proceso completo
- Definir el objetivo.
- Conocer a los destinatarios.
- Seleccionar las fuentes católicas.
- Dar instrucciones claras a la inteligencia artificial.
- Revisar el resultado.
- Preparar la sesión definitiva.

1. Definir el objetivo
Antes de abrir la inteligencia artificial conviene responder una pregunta muy sencilla:
¿Qué quiero que descubran, comprendan o vivan los catecúmenos al terminar esta sesión?
Cuanto más claro sea ese objetivo, más fácil será preparar toda la sesión. La inteligencia artificial podrá ayudar mucho mejor cuando conozca exactamente la finalidad del trabajo.
2. Conocer a los destinatarios
No existe una única catequesis válida para todos. La misma explicación deberá adaptarse según la edad, la formación, el número de participantes y el tiempo disponible.
| Información que conviene indicar | Ejemplo |
|---|---|
| Edad | Niños de 9 años. |
| Número | Doce participantes. |
| Duración | Sesión de una hora. |
| Tema | La parábola del Buen Samaritano. |
3. Seleccionar las fuentes católicas
Este paso es probablemente el más importante de todo el proceso. La inteligencia artificial no distingue por sí sola cuáles son las fuentes más adecuadas para preparar una catequesis católica. Esa decisión corresponde siempre al catequista.
Por ello, antes de pedir ayuda conviene reunir los documentos que servirán de base para el trabajo. En este ejemplo sobre la parábola del hijo pródigo, el catequista comenzará por leer con atención Lucas 15, 11-32. Después consultará los números 1422-1470 del Catecismo de la Iglesia Católica, dedicados a la conversión y al sacramento de la Penitencia y la Reconciliación, así como los números 1846-1848, sobre la misericordia de Dios y el perdón de los pecados. Si desea profundizar en el contexto de la parábola, podrá completar la preparación con una explicación procedente de una fuente católica fiable. Solo entonces pedirá ayuda a la inteligencia artificial para preparar la sesión, trabajando siempre a partir de esas fuentes y nunca en su lugar.
La inteligencia artificial trabaja con las fuentes que recibe. Si las fuentes son buenas, el resultado será mucho más fiable.
4. Dar buenas instrucciones a la inteligencia artificial
Muchas personas creen que la inteligencia artificial funciona como un buscador de Internet. En realidad trabaja mucho mejor cuando recibe instrucciones claras. Cuanta más información útil reciba, mejores serán las respuestas.
No es necesario escribir instrucciones complicadas. Basta con explicar de forma ordenada qué necesitamos y para quién lo estamos preparando.
Una instrucción poco útil
«Prepárame una catequesis sobre la parábola del hijo pródigo.»
Una instrucción mucho mejor
«Ayúdame a preparar una sesión de catequesis de una hora sobre la parábola del hijo pródigo para niños de 10 años. Utiliza la Biblia y el Catecismo de la Iglesia Católica como referencia. Incluye una explicación sencilla, tres preguntas para dialogar, una actividad práctica y una oración final.»
La diferencia no está en utilizar palabras técnicas. La diferencia consiste en explicar claramente qué queremos conseguir.
| Conviene indicar | Ejemplo |
|---|---|
| Tema | La multiplicación de los panes. |
| Destinatarios | Niños de Primera Comunión. |
| Duración | Sesión de 50 minutos. |
| Resultado esperado | Explicación, preguntas, actividad y oración. |
| Fuentes | Biblia, Catecismo y Magisterio. |
No intente pedirlo todo de una vez. Es preferible mantener una conversación con la inteligencia artificial e ir mejorando el resultado paso a paso.
5. Revisar y mejorar el resultado
La primera respuesta casi nunca será la definitiva. Lo normal es revisarla y pedir mejoras. La inteligencia artificial puede corregir, ampliar, resumir o adaptar el trabajo tantas veces como sea necesario.
Conviene leer siempre el resultado con espíritu crítico. El catequista debe comprobar que el contenido responde al objetivo previsto, utiliza correctamente las fuentes y resulta adecuado para el grupo.
Preguntas útiles para mejorar una respuesta
- ¿Puedes explicarlo con un lenguaje más sencillo?
- ¿Puedes resumirlo?
- ¿Puedes adaptarlo para adolescentes?
- ¿Puedes añadir una actividad?
- ¿Puedes proponer una oración final?
- ¿Puedes apoyarte más en el Catecismo?
6. Preparar la sesión definitiva
Cuando el contenido ya está revisado llega el momento de organizar la sesión. Es recomendable reunir todos los materiales antes del encuentro: textos, imágenes, preguntas, actividades, fichas y presentación.
Una buena preparación evita improvisaciones y permite dedicar toda la atención a los catecúmenos durante la sesión.

La inteligencia artificial termina su trabajo antes de comenzar la catequesis. A partir de ese momento, el protagonista vuelve a ser el catequista.
Qué puede hacer y qué no puede hacer la inteligencia artificial
Una inteligencia artificial puede convertirse en un magnífico colaborador para el catequista. Sin embargo, para utilizarla bien conviene conocer tanto sus posibilidades como sus límites. Muchas decepciones aparecen cuando se le pide hacer algo para lo que no ha sido creada.
La inteligencia artificial es una herramienta muy útil, pero no sustituye el juicio, la experiencia ni la responsabilidad del catequista.
1. Cómo puede ayudar
Utilizada correctamente, la inteligencia artificial puede ahorrar mucho tiempo en la preparación de una sesión y ayudar a presentar mejor los contenidos.
| Puede ayudar a… | Ejemplos |
|---|---|
| Preparar explicaciones | Adaptar un tema a la edad de los destinatarios. |
| Preparar preguntas | Preguntas para dialogar o revisar lo aprendido. |
| Diseñar actividades | Juegos, dinámicas, trabajos por grupos o ejercicios. |
| Crear materiales | Fichas, presentaciones, resúmenes y hojas para las familias. |
| Crear imágenes | Escenas bíblicas, mapas, cronologías y recursos visuales. |
2. Lo que nunca debe hacer
Hay tareas que pertenecen siempre al catequista y que nunca deben dejarse en manos de una inteligencia artificial.
| Nunca debe… | Motivo |
|---|---|
| Elegir la doctrina | La doctrina pertenece a la Iglesia y debe comprobarse siempre en las fuentes católicas. |
| Interpretar por sí sola el Magisterio | Puede equivocarse o simplificar excesivamente un documento. |
| Sustituir al catequista | No conoce personalmente al grupo ni puede acompañar a las personas. |
| Responder sin revisión | Toda respuesta debe ser comprobada antes de utilizarse en catequesis. |
Ejemplo práctico
Un catequista quiere preparar una sesión sobre la Eucaristía.
Puede pedir a la inteligencia artificial que le ayude a preparar una explicación sencilla, unas preguntas, una actividad y una imagen. Sin embargo, comprobará siempre que la explicación coincide con el Catecismo de la Iglesia Católica y con los textos bíblicos que ha seleccionado previamente.

Tres formas de utilizar la inteligencia artificial
No todos los catequistas utilizan la inteligencia artificial de la misma manera. Algunos solo necesitan preparar la catequesis del próximo sábado. Otros trabajan en un equipo parroquial y comparten materiales. También hay parroquias que desean organizar un verdadero banco de recursos para todos sus catequistas.
Las tres formas son igualmente válidas. Lo importante es comenzar por aquella que responda mejor a las necesidades reales de cada comunidad.
Empiece siempre por lo más sencillo. Cuando domine ese nivel podrá ampliar fácilmente el uso de la inteligencia artificial.
1. Uso personal
Es la forma más habitual de comenzar. El catequista utiliza la inteligencia artificial únicamente para preparar su propia sesión de catequesis.
| Puede preparar | Ejemplos |
|---|---|
| Explicación | Explicar el Evangelio del domingo con un lenguaje adaptado. |
| Actividad | Una dinámica sencilla relacionada con el tema. |
| Material visual | Una imagen histórica o una presentación. |
2. Trabajo en equipo
Cuando varios catequistas preparan juntos las sesiones, la inteligencia artificial puede facilitar mucho el trabajo compartido.
En lugar de que cada uno prepare todo desde el principio, pueden repartirse las tareas y construir materiales comunes.
Ejemplo
- Un catequista prepara la explicación.
- Otro diseña las actividades.
- Otro crea las imágenes.
- Todos revisan conjuntamente el resultado.
De esta manera se aprovecha mejor el tiempo y todos trabajan con un mismo criterio catequético.
3. Proyecto parroquial
Una parroquia puede ir un paso más allá y crear un pequeño banco de materiales que sirva para todos los catequistas durante varios años.
No se trata de repetir siempre las mismas sesiones, sino de disponer de una buena base que después pueda adaptarse a cada grupo.
| Material común | Utilidad |
|---|---|
| Sesiones | Base para cada curso de catequesis. |
| Presentaciones | Uso común en todas las salas. |
| Imágenes | Biblioteca visual para reutilizar. |
| Actividades | Dinámicas clasificadas por edades y temas. |
| Material para familias | Hojas de apoyo para continuar la catequesis en casa. |

Si empieza a utilizar la inteligencia artificial por primera vez, limítese durante unas semanas al uso personal. Cuando adquiera seguridad, podrá compartir el trabajo con otros catequistas y, más adelante, ayudar a crear un proyecto común para toda la parroquia.
Las fichas prácticas de trabajo
Este es el apartado más práctico de todo el cuaderno. Las fichas no son un complemento ni un anexo. Constituyen el verdadero método de trabajo del catequista. Pueden utilizarse una y otra vez para preparar cualquier sesión de catequesis.
No es necesario rellenarlas todas. Cada una responde a una necesidad concreta. Con la práctica, cada catequista descubrirá cuáles utiliza con mayor frecuencia.
Las fichas ayudan a pensar antes de preguntar a la inteligencia artificial.
Ficha 1. Preparar una sesión de catequesis
Antes de utilizar la inteligencia artificial conviene completar esta ficha. Bastan unos minutos y mejora notablemente el resultado.
| Campo | Qué debo escribir |
|---|---|
| Tema | |
| Objetivo | |
| Destinatarios | |
| Fuentes | |
| Duración |
Ficha 2. Preparar una explicación
La inteligencia artificial necesita saber cómo debe explicar el contenido. Complete esta ficha antes de pedirle que redacte la explicación.
| Campo | Qué debo escribir |
|---|---|
| Edad de los destinatarios | |
| Duración de la explicación | |
| Idea principal | |
| Lenguaje deseado | |
| Fuentes que debe utilizar |
Ficha 3. Preparar preguntas
No todas las preguntas buscan lo mismo.
| Tipo | Finalidad |
|---|---|
| Observación | Descubrir lo que aparece en el texto o en la imagen. |
| Comprensión | Ayudar a entender el mensaje. |
| Aplicación | Relacionar el Evangelio con la vida. |
Ficha 4. Diseñar una actividad
| Campo | Qué debo escribir |
|---|---|
| Objetivo | |
| Duración | |
| Materiales | |
| Desarrollo | |
| Resultado esperado |
Ficha 5. Preparar una oración

Ficha 6. Crear imágenes catequéticas
Las imágenes ayudan a comprender mejor el mensaje cuando representan con fidelidad la Sagrada Escritura, la historia de la Iglesia o la vida de los santos. La inteligencia artificial puede crearlas con gran calidad, pero necesita recibir instrucciones muy precisas.
| Conviene indicar | Ejemplos |
|---|---|
| Momento | Qué escena concreta debe representarse. |
| Personajes | Quiénes aparecen y cómo deben representarse. |
| Contexto histórico | Vestimenta, arquitectura, paisaje y objetos. |
| Finalidad catequética | Qué aspecto debe ayudar a comprender la imagen. |
Ficha 7. Preparar una presentación
Muchas parroquias utilizan un ordenador o una pantalla durante la catequesis. La inteligencia artificial puede ayudar a preparar una presentación sencilla, pero debe mantenerse siempre al servicio de la explicación y no sustituirla.
Ficha 8. Revisar la sesión
Antes de dar por terminada una sesión conviene hacer una última comprobación.
| Comprobar | Pregunta |
|---|---|
| Doctrina | ¿Es plenamente conforme con la enseñanza de la Iglesia? |
| Fuentes | ¿He utilizado fuentes católicas fiables? |
| Destinatarios | ¿Está adaptada a este grupo concreto? |
| Materiales | ¿Está todo preparado antes de comenzar? |
Ficha 9. Evaluar la sesión
Después de la catequesis merece la pena dedicar unos minutos a anotar qué ha funcionado bien y qué conviene mejorar. Esa experiencia ayudará a preparar mejor las siguientes sesiones.
| Aspecto | Observaciones |
|---|---|
| Comprensión | |
| Participación | |
| Actividad | |
| Mejoras |
La revisión final
Una sesión no está terminada cuando la inteligencia artificial deja de escribir. Está terminada cuando el catequista comprueba personalmente que todo el material es correcto, útil y adecuado para su grupo.
Esta revisión final apenas lleva unos minutos, pero evita la mayoría de los errores que pueden aparecer durante la catequesis.
La inteligencia artificial propone. El catequista siempre tiene la última palabra.
1. Revisión doctrinal y católica
La primera revisión consiste en comprobar que todo el contenido transmite fielmente la fe de la Iglesia. Nunca debe darse por supuesto que una respuesta es correcta simplemente porque está bien redactada.
La mejor manera de hacerlo es volver a las fuentes utilizadas al comenzar la sesión: la Sagrada Escritura, el Catecismo y los documentos del Magisterio cuando sean necesarios.
| Comprobar | Pregunta |
|---|---|
| Sagrada Escritura | ¿El texto bíblico está correctamente utilizado? |
| Catecismo | ¿La explicación coincide con la doctrina católica? |
| Fuentes | ¿Proceden de fuentes católicas fiables? |
2. Revisión pedagógica
Después conviene comprobar si la sesión resulta realmente adecuada para el grupo concreto al que va dirigida.
3. Revisión práctica
Finalmente conviene comprobar que todo está preparado antes de comenzar la sesión. Una buena organización permite dedicar toda la atención a los catecúmenos.
| Antes de comenzar | Comprobación |
|---|---|
| Materiales | Todo está preparado. |
| Presentación | Funciona correctamente. |
| Imágenes | Corresponden exactamente a la explicación. |
| Tiempo | La sesión puede realizarse sin prisas. |
Lugar de imagenDescripción: un catequista revisa tranquilamente una sesión terminada. Sobre la mesa aparecen la Biblia, el Catecismo, unas fichas de trabajo, una presentación abierta en una tableta y varias hojas corregidas con anotaciones. La escena debe transmitir serenidad, responsabilidad y cuidado antes de comenzar la catequesis.
La inteligencia artificial puede ayudar a preparar la sesión.
El catequista es quien la convierte en una verdadera catequesis.
Conclusión
La inteligencia artificial ha llegado para quedarse. Todo indica que en los próximos años será una herramienta habitual en la vida diaria y también en la acción pastoral de la Iglesia. Aprender a utilizarla con criterio permitirá ahorrar tiempo y preparar mejores materiales para la evangelización.
Sin embargo, este cuaderno ha querido insistir en una idea desde la primera página: la inteligencia artificial no sustituye al catequista. Puede ayudarle a preparar una explicación, una actividad, una presentación o una imagen, pero nunca podrá anunciar el Evangelio en su lugar.
El catequista continúa siendo quien conoce a las personas, escucha sus preguntas, acompaña su crecimiento en la fe y transmite el tesoro recibido de la Iglesia. La inteligencia artificial únicamente colabora en aquellas tareas que pueden facilitar esa misión.
- La fe no se inventa; se transmite.
- La inteligencia artificial ayuda, pero nunca sustituye al catequista.
- Las mejores respuestas nacen siempre de buenas fuentes católicas y de una buena preparación.
Si este cuaderno consigue ahorrar tiempo en la preparación de una sesión, facilitar el trabajo de un equipo de catequistas o ayudar a una parroquia a organizar mejor sus materiales, habrá cumplido su finalidad.
La inteligencia artificial prepara materiales.
El catequista prepara personas.
Anexos
Los anexos reúnen materiales de consulta rápida. No es necesario leerlos de forma seguida. Su finalidad es resolver dudas y facilitar el trabajo cotidiano del catequista.
Anexo 1. Diccionario básico de inteligencia artificial
| Término | Significado |
|---|---|
| IA | Inteligencia artificial. |
| Chat | Conversación con la herramienta. |
| Prompt | Instrucción que damos a la IA. |
| Modelo | Programa que genera las respuestas. |
| HTML | Lenguaje utilizado para crear páginas web. |
| CSS | Conjunto de estilos que dan aspecto al documento. |
| <div> | Contenedor de contenido. |
| Style | Aspecto visual de un elemento. |
| Plantilla | Modelo reutilizable. |
| Flujo de trabajo | Orden de los pasos para realizar una tarea. |
Anexo 2. Fuentes católicas recomendadas
- Sagrada Escritura en versión probadamente católica. Es mejor usar las versiones recomendadas por las Conferencias Episcopales.
- Catecismo de la Iglesia Católica.
- Documentos del Magisterio.
- Conferencias Episcopales y diócesis católicas.
- Santa Sede: vatican.va es la fundamental
- Fuentes históricas católicas fiables: es una cuestión de investigación, de tal manera que se eligieran las fuentes de pensadores católicos, movimientos eclesiales e institutos de vida consagrada.
- Con mucho cuidado, las fuentes directas de los Padres de la Iglesia, incluidos en el Corpus Patrorum Orientalis, y Occidentalis. No acudir a páginas protestantes.
- Indagar una página completa, antes de considerarla fiable… los signos básicos son la aparición de imágenes de la Virgen y de el Señor, a veces, también del papa… pero puede ser engañoso… hay que revisar los contenidos.
Anexo 3. Plantilla en blanco para preparar una sesión
| Campo | Qué debo escribir |
|---|---|
| Tema | |
| Objetivo | |
| Destinatarios | |
| Fuentes | |
| Duración |
| Tema | |
| Objetivo principal | |
| Edad de los participantes | |
| Tiempo disponible | |
| Fuentes católicas que utilizaré | |
| Qué pediré a la IA | |
| Qué revisaré personalmente | |
| Materiales necesarios | |
| Observaciones para la próxima sesión |
Conserve las plantillas ya utilizadas. Con el tiempo formarán un pequeño archivo de sesiones que podrá reutilizar, mejorar y adaptar a nuevos grupos de catequesis.
Notas y fuentes
- Sagrada Escritura. Versión oficial de la Conferencia Episcopal Española.
- Catecismo de la Iglesia Católica. Edición típica, 1997.
- Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica.
- Documentos del Magisterio de la Iglesia relacionados con la catequesis y la evangelización.
- Directorio para la Catequesis. Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, 2020.
- Materiales pastorales y recursos propios de Catequesis en Familia.
Transparencia. Las imágenes y la maquetación de este documento se han realizado con herramientas de inteligencia artificial bajo la dirección, revisión y responsabilidad editorial de Catequesis en Familia. El contenido doctrinal ha sido revisado conforme a las fuentes católicas indicadas.
Anexo 5. Diez ejemplos de instrucciones para la inteligencia artificial
Muchas veces el resultado depende más de la calidad de la pregunta que de la propia herramienta. Estos ejemplos pueden servir como punto de partida. Después, cada catequista podrá adaptarlos a sus necesidades.
Indique siempre la edad de los destinatarios, el objetivo de la sesión y las fuentes católicas que desea utilizar.
| Necesito… | Ejemplo de instrucción |
|---|---|
| Preparar una sesión | «Ayúdame a preparar una sesión de 60 minutos sobre las Bienaventuranzas para niños de 10 años utilizando la Sagrada Escritura y el Catecismo de la Iglesia Católica.» |
| Explicar un pasaje | «Explícame este Evangelio con un lenguaje sencillo para adolescentes de Confirmación.» |
| Preparar preguntas | «Redacta diez preguntas que ayuden a comprender este texto bíblico.» |
| Diseñar una actividad | «Propón una actividad de quince minutos relacionada con este tema para un grupo de Primera Comunión.» |
| Crear una imagen | «Describe una imagen históricamente fiel de Jesús enseñando la parábola del sembrador para niños.» |
| Preparar una oración | «Escribe una oración final breve relacionada con el tema tratado.» |
| Revisar un texto | «Comprueba si este texto es claro para niños de 9 años y señala qué puedo mejorar.» |
| Resumir | «Resume este documento en cinco ideas principales para catequistas.» |
| Adaptar por edades | «Adapta esta explicación para niños de 8 años sin perder el contenido doctrinal.» |
| Evaluar una sesión | «Propón cinco preguntas para valorar si los catequizandos han comprendido el tema.» |
No tenga miedo de conversar con la inteligencia artificial. Si la primera respuesta no es exactamente lo que necesita, haga nuevas preguntas, aporte más información o pida que adapte el resultado. Trabajar con IA consiste en dialogar hasta obtener un material realmente útil para la catequesis.
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