Crear una tarjeta digital navideña con los más pequeños es una bonita y sencilla manera de pasar un rato agradable con los hijos y sorprender a papá o mamá enviándosela por correo electrónico. Para ello os presentamos una manera muy fácil de crear una tarjeta navideña mediante una simple técnica de composición gráfica que los más pequeños aprenderán rápida e intuitivamente.
Descargar la imagen de vuestra elección (pulsando sobre la imagen o sobre el título obtendréis la imagen en tamaño real para seguidamente «Guardarla como»).
Abrir el programa de Windows: Paint.
Abrir la imagen desde Paint.
Seleccionar el comanto «Texto» y las propiedades de vuestra elección.
Escribir el texto de vuestra elección.
Colocar y ajustar el texto en la imagen.
Y ya está… simplemente enviar la imagen por correo desde Paint (comando «Enviar en correo electrónico».
Un ejemplo podría ser el siguiente:
Por último, recordad que los derechos de las ilustraciones pertenecen al gran Fano, por lo que os rogamos que déis a las imágenes un uso privado y en ningún caso comercial.
Con este artículo queremos fomentar especialmente que niños y jóvenes sean capaces de compartir su fe aprendiendo y divirtiéndose, por qué no. El teatro es una herramienta muy adecuada en la adolescencia para que estos «cristianos en crecimiento» creen recuerdos llenos de sentido espiritual… que muchas veces puede marcar la diferencia.
Representando un personaje con valores cristianos, el joven actor se identifica con ellos, los asume como propios, y es capaz de transmitirlos a los demás.
Os presentamos esta obra para títeres del escritorJoan Salvador, adecuada para los niños que están preparando su Primera Comunión, o algo más mayores.
Cuernecillos, Plumas y Pastorcillos
Aconsejada para niños de 8 a 12 años, cuenta con un reparto de más de 30 personajes.
Unos angelitos preparan el nacimiento del niño Jesús, donde aparecen los Reyes Magos, pastores, incluso unos diablillos buenos.
Os adelantamos en estas fechas una sencilla obra de teatro, titulada «Un nacimiento especial» para preparar en el aula, en la parroquia o entre un grupo de niños de nuestro vecindario. Es importante que el trabajo con los niños sea riguroso, aunque no agobiante… los niños son buenos actores por naturaleza, siempre que comprendan lo que están haciendo. La labor del director de la obra debe insistir precisamente en eso: que los actores sean capaces de comprender su personaje y el de los demás, y que el texto de la obra sea asimilado por todos, con los valores que contiene.
Decorado
El escenario representa un nacimiento sin figuras. Puede haber un fondo de montañas pintadas, y un portal realizado con cartones pintados. A los lados deben aparecer simuladas dos cajas de donde saldrán las figuras y los juguetes.
Personajes
El reparto completo lo componen 20 personajes.
Lorena
Jimena
Mónica
Melchor
Gaspar
Baltasar
Paje Melchor
Paje Gaspar
Paje Baltasar
Pastora
Rapero
Bacalao
Rockero
China
India
Marroquí
Egipcia
Virgen
San José
Ángel
REPRESENTACIÓN
Primera Parte
LORENA: ¡Hola! ¿Cómo estás? Me llamo Lorena y, como veis soy una muñeca.
JIMENA: Y yo soy Jimena, y también soy una muñeca. Nuestra dueña se llama Mónica y tiene 8 Años. La queremos mucho. Somos sus muñecas preferidas… Bueno, no sólo nosotras, porque como pronto verán, a Mónica le gustan mucho las muñecas.
LORENA: Pero se preguntarán qué hacemos aquí. Vamos a contarles una historia deNavidad. Aunque un poco extraña, o mejor dicho, un poco fantástica, o un poco milagrosa. Veréis.
JIMENA: Unos días antes de Navidad, Mónica quiso poner su nacimiento. Colocó las montañas, las casitas, el río y el portal. Mónica fue sacando de la caja las figuritas del Portal y las fue colocando.
– De la caja van saliendo las figuras del Portal que Mónica va colocando –
MÓNICA: Primero la Virgen y San José. Luego el Ángel y el niño… Después todas las demás figuras.
LORENA: Pero, ¡qué fatalidad! Sólo quedaba una pastorcilla. Es que el Año pasado se le cayó la caja y se le rompieron las demás figuras.
MONICA: ¿Y qué hago ahora?
JIMENA: Mónica no sabía que hacer. De repente tuvo una idea muy extraña. Se dirigió a la caja donde guardaba todas sus muñecas, y fue colocándolas en el nacimiento.
– De la caja del lado opuesto, Mónica va sacando muñecos –
JIMENA: Primero, las muñecas que sus padres le habían traído de todas las partes del mundo.
LORENA: Una muñequita de la China.
JIMENA: Una pequeña muñeca india.
LORENA: una elegante muñeca egipcia.
JIMENA: Una preciosa muñequita marroquí…
LORENA: Pero también sacó de la caja tres marchosos personajes: un rockero, un fan de la música bacalao y un rapero.
JIMENA: Mónica estaba contenta con aquel original nacimiento. Lo miró con cariño y como estaba muy cansada se fue a la cama.
Segunda Parte
MELCHOR: ¡Qué oscuro está esto! Nos hemos perdido. ¿Dónde estará el portal?
Aparecen por el fondo del teatro y avanzan entre los espectadores.
PAJE MELCHOR: No sé, majestad. Quizás es mejor que vayamos a recoger los camellos y volvamos a Oriente.
GASPAR: Ni hablar, Melchor. No hemos hecho un viaje tan largo para rendirnos ante las dificultades.
PAJE GASPAR: ¡Majestad! ¡Allí! Iluminado por esa gran estrella.BALTASAR: ¡Si, si, ya la veo! ¡Vamos, vamos deprisa!
MELCHOR: Pero, ¿qué es esto?
PAJE MELCHOR: Majestad, nos hemos equivocado de siglo.
GASPAR: ¿Puede decirme alguien qué es todo esto?
LORENA: Es un nacimiento, Majestad. Pero con figuras de todos los tiempos. ¿O es que vuestra majestad no sabe que Jesús ha nacido para todos?
PAJE GASPAR: ¡Me gusta esto! ¿Quiénes son ustedes?
JIMENA: Muñecas. Somos muñecas que formamos parte del nacimiento. ¿No les gusta la idea?
BALTASAR: Mmm… A mí me gusta. Es cierto que para Dios todos somos iguales.
LORENA: Pero subid, subid, majestades…Estaréis muy cansados… Sentaos, sentaos aquí.
PAJE BALTASAR: Pero, ¿no hay ni una sola figura de verdad?
JIMENA: Si majestad, hay una. Es una pastora. ¡Pastora, pastora! Ven aquí que sus majestades quieren verte.
PASTORA: Aquí estoy majestad.
LORENA: Majestades, ¿os gustaría oír villancicos? Es el canto típico de Navidad.
MELCHOR: Si, si… Pero, tú sola.
RAPERO: Déjenme a mí. Van a ver lo que es ritmo.
– Se oye música rap y el rapero se pone a bailar –
PAJE MELCHOR: Pero esto no es un villancico de los de toda la vida.
JIMENA: Tenéis razón. Pastora, ven a cantar.
GASPAR: ¡Ah! ¡No hay nada como los villancicos de toda la vida!
BACALAO: Pues ahora me toca a mí. Prepárense a oír villancicos modernos.
– Se oye música bacalao y baila al ritmo de la música –
LORENA: ¡Qué horror! Esto no es un villancico. Pastora, ahora te toca a ti.
ROCKERO: No, no. El rock es el mejor ritmo para un villancico. ¡A bailar!
– Se oye un rock y baila a su ritmo –
Tercera Parte
VIRGEN: (sale del portal y se acerca a la parte exterior del escenario). ¿Qué escándalo es éste? Me van a despertar al niño.
CHINA: tiene razón María ¡Nos han despertado a todos!, ¿verdad compañeras? Venga todas para acá.
– Se acercan las muñecas del mundo –
PAJE GASPAR: Perdonen. Estábamos discutiendo sobre música.
SAN JOSÉ: Pero, ¿qué pasa aquí? ¿Quiénes son todos ustedes?
INDIA: Somos personas de todo el mundo que hemos venido a ver al niño Jesús.
ÁNGEL: Pero… aquí ocurren cosas muy extrañas.
EGIPCIA: No, Ángel, no es extraño: es más natural. Aquí estamos todas las razas y todos los siglos y todas las edades.
VIRGEN: Es cierto. Pensándolo bien, éste es el nacimiento verdadero y no el que han puesto otros Años.
MARROQUÍ: Claro, Jesús nace para todos los siglos, y para todas las razas y para todas las edades.
SAN JOSÉ: Muchachas, ¡esto me gusta!, Deberían conseguir que en todas partes se pusieran nacimientos como éste.
CHINA: Yo estoy muy orgullosa de poder estar aquí representando todas las razas.
INDIA: ¡Y todos los colores!
EGIPCIA: ¡Y todas las culturas!
MARROQUÍ: ¡Y todas las naciones!
LORENA: Y así acabó aquella maravillosa noche. En aquel nacimiento se reunieron todas las razas, edades y gustos, porque Jesús ha nacido para todos.
JIMENA: ¡Jesús ha nacido para todos! Y cada Navidad debemos hacer que este nacimiento se haga realidad en nuestras vidas. ¿Qué les parece si nos unimos para cantar un villancico?
Buscar un villancico popular para que canten todos los participantes y animen al público a hacerlo con ellos.
Con este artículo queremos fomentar especialmente que niños y jóvenes sean capaces de compartir su fe aprendiendo y divirtiéndose, por qué no. El teatro es una herramienta muy adecuada en la adolescencia para que estos «cristianos en crecimiento» creen recuerdos llenos de sentido espiritual… que muchas veces puede marcar la diferencia.
Representando un personaje con valores cristianos el joven actor se identifica con ellos, los asume como propios, y es capaz de transmitirlos a los demás.
En este artículo os presentamos la obra Canción de Navidad, adaptada teatralmente por el escritor Joan Salvador e Isabel Giménez. Una obra muy adecuada para quienes preparan su Confirmación.
Canción de Navidad
Aconsejada para jóvenes de 10 a 15 años, implica 24 personajes.
Es una adaptación del cuento de Charles Dickens; Scrooge recibe la visita de tres espíritus para que reflexione sobre su forma de vivir.
Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando está en voz algo baja, como con miedo, le dijo:
— ¿Papa?
— Sí, hija, cuéntame
— Oye, quiero… que me digas la verdad
— Claro, hija. Siempre te la digo —respondió el padre un poco sorprendido
— Es que… —titubeó Blanca
— Dime, hija, dime.
— Papá, ¿existen los Reyes Magos?
El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero solo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.
— Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?
La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:
— ¿Y tú qué crees, hija?
— Yo no sé, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.
— Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero…
— ¿Entonces es verdad? —cortó la niña con los ojos humedecidos—. ¡Me habéis engañado!
— No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen —respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca.
— Entonces no lo entiendo, papá.
— Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla —dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.
Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:
— Cuando el Niño Jesús nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:
— ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.
— ¡Oh, sí! —exclamó Gaspar—. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:
— Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.
Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:
— Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?
— ¡Oh, Señor! —dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.
— No os preocupéis por eso —dijo Dios—. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.
— ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? —dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.
— Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? —preguntó Dios.
— Sí, claro, eso es fundamental — asistieron los tres Reyes.
— Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?
— Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje —respondieron cada vez más entusiasmados los tres.
— Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:
— Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.
Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:
— Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.
Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:
— No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.
Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.
Para participar los niños y los padres en la escuela o en la parroquia.
1. Monición inicial
Queridos papás y mamás, queridos niños y niñas: la espera más alegre en una familia es la de un hermanito. Todos estamos contentos y preparamos nuestra casa y nuestro corazón.
Nuestra Madre la Virgen María, con gozo, va a tener a su Hijo, Jesús. Le daremos una gran alegría si nosotros, que también somos hijos de la Virgen María, lo recibimos muy contentos. Vamos a pedirle a nuestra buena Madre del Cielo que nos ayude a hacerlo de la mejor manera.