Aprende, comprende y colorea a los amigos de Jesús
Aprende, comprende y colorea
a los amigos de Jesús
Un recorrido para que los niños conozcan a los apóstoles, a los discípulos y a las mujeres que siguieron a Jesús.
Para niños de alrededor de seis años, familias, catequistas y educadores

Presentación
Jesús no caminó solo. A su alrededor hubo hombres y mujeres que lo escucharon, lo acompañaron, aprendieron de Él y llevaron su mensaje a otras personas. Algunos fueron apóstoles; otros fueron discípulos; otros lo sirvieron con fidelidad y permanecieron junto a Él en los momentos más difíciles.
Este cuaderno ayuda a los niños a descubrir que los amigos de Jesús fueron personas reales, con cualidades, dudas, errores y una misión. Cada capítulo presenta una historia breve, una imagen coloreada, la misma imagen preparada para colorear, una frase sencilla para recordar, una jaculatoria y una orientación para los padres.
El verdadero protagonista de todo el recorrido es Jesús. Él llama, acompaña, perdona, enseña y envía. Los santos no ocupan su lugar: nos muestran cómo una persona puede responder a su amistad.
Idea central del cuaderno
Jesús llamó a sus amigos por su nombre. También hoy llama a cada niño para que lo conozca, lo quiera y aprenda a vivir como Él.
Índice
- San Pedro
- San Andrés
- Santiago el Mayor
- San Juan Evangelista
- San Felipe
- San Bartolomé
- Santo Tomás
- San Mateo
- Santiago el Menor
- San Judas Tadeo
- San Simón el Zelote
- Judas Iscariote
- María, Madre de Jesús
- Santa María Magdalena
- Las tres Marías al pie de la Cruz
- Las mujeres que seguían a Jesús
Cómo utilizar este cuaderno
Este material está pensado para ser utilizado con calma. No es necesario completar muchas fichas en una sola sesión. Para un niño pequeño, una única imagen puede convertirse en una catequesis completa si el adulto le ayuda a mirar, preguntar y relacionar el dibujo con la vida.
Una propuesta sencilla para cada capítulo
- Mirar primero la imagen coloreada. Pregunte al niño qué ve, quién aparece y qué está ocurriendo.
- Leer la historia despacio. No hace falta explicar todas las palabras. Basta con transmitir la idea principal.
- Colorear la segunda imagen. El niño puede imitar el modelo o elegir otros colores.
- Repetir la jaculatoria. Puede rezarse una vez o varias veces.
- Terminar con una pregunta. Por ejemplo: «¿Qué podemos aprender hoy de este amigo de Jesús?».
| Momento | Qué puede hacer el adulto |
|---|---|
| Antes de colorear | Leer el título, observar la imagen y dejar que el niño describa lo que descubre. |
| Durante el dibujo | Recordar algún detalle de la historia sin convertir el momento en un interrogatorio. |
| Al terminar | Felicitar el esfuerzo, colocar el dibujo en un lugar visible y rezar juntos la jaculatoria. |
No hay un único modo correcto de colorear
El modelo coloreado orienta al niño y le ayuda a reconocer los elementos principales, pero no debe convertirse en una obligación. El niño puede cambiar un color, inventar una combinación o dejar algunas zonas sin terminar. Lo importante es que el dibujo le ayude a conocer mejor a Jesús y a sus amigos.
Cómo está organizado cada capítulo
Todos los capítulos repetirán una misma estructura visual. Así, el niño reconocerá fácilmente cada parte y sabrá qué debe mirar, leer, rezar o colorear.
1. Nombre y símbolo
Una cabecera de color presentará al personaje y uno de sus elementos más representativos.
2. Imagen coloreada
Servirá como modelo y como primera lectura visual de la historia.
3. Lámina para colorear
Será exactamente la misma escena, con líneas limpias y superficies amplias.
4. Minibiografía
Una historia breve, clara y adecuada para niños de unos seis años.
5. Idea para recordar
Una frase sencilla que resume lo más importante del capítulo.
6. Jaculatoria
Una oración muy corta, dirigida a Jesús o al santo cuando corresponda.
7. Para los padres
Una orientación breve para continuar la conversación en familia y aplicar la enseñanza a la vida cotidiana.
Una misma estructura, muchas historias diferentes
La repetición da seguridad al niño; el color, los símbolos y las escenas diferentes mantienen su atención.
El lenguaje de los colores
Los colores embellecen el dibujo, pero también pueden ayudar a recordar una idea. La Biblia y la tradición cristiana han utilizado muchos colores para expresar la luz, la vida, el amor, la esperanza o la presencia de Dios.
Estas asociaciones no deben entenderse como reglas rígidas. Un color puede tener significados distintos según la escena. El niño es libre para utilizarlo de forma creativa.
Blanco
Puede recordar la luz de Dios, la alegría, la vida nueva y la resurrección.
Amarillo y dorado
Pueden expresar la luz, la alegría, la gloria y algo valioso.
Rojo
Puede recordar el amor, la entrega, la fuerza y el Espíritu Santo.
Azul
Puede expresar serenidad, confianza, cielo y fidelidad.
Verde
Puede recordar la esperanza, la vida, el crecimiento y los caminos nuevos.
Morado
Puede ayudar a expresar oración, espera, cambio interior y realeza.
Rosa
Puede expresar ternura, alegría serena, cariño y cercanía.
Marrón y tonos tierra
Pueden recordar la sencillez, el trabajo, los caminos y la vida cotidiana.
Importante: el niño no debe sentir que ha coloreado mal porque haya elegido un tono diferente del modelo. El color orienta, pero no limita. La creatividad también forma parte del aprendizaje.
Colorear también puede ser una oración
Un niño pequeño no reza solamente cuando repite palabras. También puede rezar cuando escucha con atención, contempla una imagen, trabaja con paciencia o recuerda a Jesús mientras colorea.
Oración antes de comenzar
Jesús, ayúdame a conocerte mejor
mientras aprendo y coloreo
la historia de tus amigos. Amén.
Para los padres y catequistas
No es necesario corregir cada distracción ni convertir el dibujo en una clase formal. A esta edad, la fe crece mediante experiencias breves, repetidas y afectivamente seguras. Una frase sencilla, una pregunta bien elegida y una oración compartida pueden dejar una huella más profunda que una explicación larga.
Comienza el recorrido
Antes de conocer a cada apóstol y a cada discípulo,
vamos a descubrir quién los reunió: Jesús.
Parte I
Jesús y sus amigos
Todo comienza con Jesús. Él mira a las personas, las llama por su nombre y las invita a caminar con Él.
Jesús tenía muchos amigos. Algunas personas lo escuchaban durante un rato y después regresaban a sus casas. Otras decidieron acompañarlo, aprender de Él y ayudarlo en su misión.
Antes de conocer a cada apóstol, vamos a aprender dos palabras importantes: discípulo y apóstol. Son palabras distintas, pero están muy relacionadas.
¿Qué es un discípulo?
Un discípulo es una persona que escucha a Jesús y aprende de Él. Los discípulos quieren conocerlo, vivir como Él y seguir sus enseñanzas.
¿Qué es un apóstol?
Un apóstol es un discípulo a quien Jesús envía a anunciar la Buena Noticia. La palabra apóstol significa «enviado».
Primero escuchamos a Jesús como discípulos.
Después compartimos su amor con los demás.
Capítulo 1
Jesús llama a sus amigos
Símbolo del capítulo: el camino
Mira, comprende y colorea


Jesús los llamó por su nombre
Jesús recorría los pueblos y los caminos hablando del amor de Dios. Un día vio a unos pescadores que trabajaban junto al lago. Se llamaban Pedro y Andrés. Jesús los miró y les dijo:
«Venid conmigo».
Ellos dejaron por un momento sus redes y comenzaron a caminar con Jesús. Poco después llamó también a Santiago y a Juan. Los cuatro querían escuchar sus palabras, verlo ayudar a los enfermos y aprender a amar como Él.
Jesús llamó a muchas personas diferentes. Algunos eran pescadores; otros trabajaban cobrando impuestos; otros eran jóvenes, mayores, hombres o mujeres. No los llamó porque fueran perfectos. Los llamó porque los amaba y quería enseñarles a ser sus amigos.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| La mano de Jesús | Jesús invita, pero no obliga. Cada persona puede responder libremente. |
| Las redes | Pedro y Andrés estaban trabajando cuando Jesús los llamó. |
| El camino | Seguir a Jesús significa caminar con Él y aprender poco a poco. |
| Personas diferentes | Jesús llama a cada persona tal como es. |
Jesús llama a cada persona por su nombre
y la invita a ser su amiga.
Jesús, quiero caminar contigo.
Ayudar al niño a descubrir que Jesús también lo llama
A los seis años, el niño no necesita comprender todavía la vocación como una decisión para toda la vida. Puede descubrirla de una forma más sencilla: Jesús lo llama cada día a querer, obedecer, compartir, pedir perdón y ayudar.
Conviene evitar preguntas demasiado grandes, como «¿Qué quiere Dios que seas cuando seas mayor?». Es mejor partir de situaciones cercanas: «¿Cómo puedes seguir hoy a Jesús en casa?», «¿A quién puedes ayudar?» o «¿Qué haría un amigo de Jesús?».
Pregunta para conversar
¿Qué cosa buena crees que Jesús te invita a hacer hoy?
Dibujad juntos un camino pequeño al pie de la lámina y escribid en él una acción sencilla: ayudar, compartir, escuchar, perdonar o rezar. Esa será la manera concreta de caminar hoy con Jesús.
Parte II
Los doce apóstoles
Jesús eligió a doce hombres para que vivieran cerca de Él, aprendieran sus enseñanzas y fueran enviados a anunciar el Evangelio.
Capítulo 1
San Pedro
Símbolo del capítulo: las llaves
Mira, comprende y colorea


El pescador que aprendió a confiar
Pedro era pescador. Cada día trabajaba en el lago, arreglaba sus redes y salía en barca. Un día conoció a Jesús. Jesús lo miró con cariño y lo invitó a seguirlo.
Pedro era valiente y hablaba con mucha fuerza, pero también se equivocaba. A veces prometía cosas que después no sabía cumplir. Cuando Jesús fue arrestado, Pedro tuvo miedo y dijo que no lo conocía.
Después, Pedro lloró y volvió a Jesús. Jesús no lo rechazó. Lo perdonó y le confió una misión muy importante: cuidar a la Iglesia y ayudar a los demás discípulos.
Pedro aprendió que ser amigo de Jesús no significa no equivocarse nunca. Significa volver a Él, dejarse perdonar y comenzar de nuevo.
Pedro se llamaba primero Simón. Jesús le dio el nombre de Pedro, que significa «piedra», porque quiso hacer de él un apoyo firme para la Iglesia.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| La red | Pedro era pescador antes de seguir a Jesús. |
| Las llaves | Recuerdan la misión que Jesús confió a Pedro. |
| La mirada de Jesús | Jesús conoce los errores de Pedro y aun así sigue confiando en él. |
Jesús me perdona y me ayuda a empezar de nuevo.
San Pedro, ayúdame a confiar siempre en Jesús.
Enseñar a equivocarse sin perder la esperanza
La historia de Pedro permite explicar que una mala acción no define para siempre a una persona. El niño necesita aprender que sus errores tienen consecuencias, pero también que puede reconocerlos, pedir perdón y reparar el daño.
Evite usar el perdón como una excusa para quitar importancia a lo sucedido. El mensaje cristiano no es «da igual lo que hagas», sino «aunque te hayas equivocado, puedes volver y hacerlo mejor».
Pregunta para conversar
¿Qué puedes hacer cuando te das cuenta de que has hecho algo mal?
Capítulo 2
San Andrés
Símbolo del capítulo: la red y el pez
Mira, comprende y colorea


El amigo que llevó a otros hasta Jesús
Andrés era hermano de Pedro y también era pescador. Un día oyó hablar de Jesús y quiso conocerlo. Cuando lo encontró, pasó un tiempo escuchándolo.
Andrés quedó tan contento que fue rápidamente a buscar a su hermano. Le dijo que había encontrado a Jesús y lo llevó hasta Él.
Más adelante, cuando una gran multitud tenía hambre, Andrés vio a un niño que llevaba cinco panes y dos peces. Parecía muy poco, pero Andrés se lo contó a Jesús. Jesús tomó aquel pequeño alimento y dio de comer a todos.
Andrés nos enseña algo muy sencillo: cuando encontramos algo bueno, podemos compartirlo y acercar a otras personas a Jesús.
Andrés aparece varias veces en el Evangelio ayudando a que otra persona se acerque a Jesús. No buscaba ser el primero: sabía señalar el camino.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| El dedo de Andrés | Andrés no se señala a sí mismo: señala a Jesús. |
| Pedro a su lado | Andrés compartió con su hermano el encuentro que había tenido. |
| Los peces | Recuerdan que Jesús puede hacer mucho con lo poco que ofrecemos. |
Un amigo de Jesús ayuda a otros a encontrarlo.
San Andrés, enséñame a llevar a otros hasta Jesús.
Compartir la fe sin imponerla
Andrés no obligó a Pedro ni se colocó por encima de él. Simplemente le contó lo que había descubierto y lo acompañó hasta Jesús. Esta actitud ofrece un modelo muy valioso para la transmisión de la fe en la familia.
Con los niños pequeños, la fe se comunica sobre todo por contagio: una oración vivida con naturalidad, la alegría de celebrar una fiesta cristiana, la cercanía a quien sufre o la forma de pedir perdón. El ejemplo cotidiano suele hablar más que muchas explicaciones.
Pregunta para conversar
¿A quién puedes contarle hoy algo bueno que has aprendido de Jesús?
Capítulo 3
Santiago el Mayor
Símbolo del capítulo: el camino y la concha
Mira, comprende y colorea


El amigo valiente que tuvo que aprender a ser paciente
Santiago era pescador y hermano de Juan. Los dos trabajaban con su padre cuando Jesús los llamó. Dejaron la barca y comenzaron a seguirlo.
Santiago tenía un carácter fuerte. Quería mucho a Jesús y deseaba ayudarlo, pero a veces se enfadaba demasiado deprisa. En una ocasión quiso castigar a unas personas que no habían recibido bien al Señor.
Jesús le enseñó que sus amigos no responden al rechazo con rabia. La fuerza verdadera sirve para proteger, acompañar y hacer el bien.
Con el tiempo, Santiago aprendió a entregar su valentía al servicio del Evangelio. Fue uno de los primeros apóstoles que dio la vida por Jesús.
Jesús llamó a Santiago y a Juan «hijos del trueno», quizá porque eran enérgicos y muy impetuosos. Jesús no apagó su fuerza: les enseñó a utilizarla bien.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| El paso de Santiago | Santiago era decidido y estaba dispuesto a seguir a Jesús. |
| El camino | Seguir a Jesús es aprender durante toda la vida. |
| La concha | Recuerda a tantos peregrinos que caminan pidiendo la ayuda de Santiago. |
Jesús puede convertir mi fuerza en una fuerza para hacer el bien.
Santiago apóstol, enséñame a ser valiente y bueno.
Educar el carácter sin apagarlo
Algunos niños reaccionan con intensidad, hablan con fuerza o se frustran con rapidez. El objetivo no es convertirlos en niños pasivos, sino ayudarlos a gobernar su energía.
Santiago permite explicar que una cualidad puede necesitar educación. La valentía sin paciencia puede hacer daño; la valentía unida al amor ayuda a defender al débil, reconocer la verdad y perseverar cuando algo cuesta.
Pregunta para conversar
¿Cómo puedes utilizar tu fuerza sin hacer daño a nadie?
Capítulo 4
San Juan Evangelista
Símbolo del capítulo: el libro y el águila
Mira, comprende y colorea


El amigo que permaneció junto a Jesús
Juan era hermano de Santiago y uno de los discípulos más jóvenes. Dejó la barca de su padre para seguir a Jesús.
Juan escuchó muchas enseñanzas del Señor y estuvo presente en momentos muy importantes. En la última cena se sentó muy cerca de Jesús.
Cuando Jesús murió en la cruz, muchos tuvieron miedo y se alejaron. Juan permaneció allí junto a María, la Madre de Jesús. Entonces Jesús le confió que cuidara de ella.
Años después, Juan anunció que Dios nos ama y escribió para que otras personas pudieran conocer a Jesús. Por eso lo recordamos como apóstol y evangelista.
El símbolo de san Juan es el águila porque su Evangelio nos invita a mirar muy alto y a descubrir quién es Jesús.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| Juan junto a Jesús | La amistad crece cuando escuchamos con atención. |
| El rollo | Juan ayudó a conservar y anunciar las enseñanzas de Jesús. |
| El águila | Nos recuerda que su Evangelio ayuda a mirar hacia Dios. |
Un amigo verdadero permanece cerca también cuando las cosas son difíciles.
San Juan, enséñame a estar siempre cerca de Jesús.
Enseñar a acompañar
La fidelidad de Juan ofrece una ocasión para explicar que la amistad no consiste solo en jugar o pasarlo bien. También significa quedarse cerca cuando alguien está triste, enfermo o necesita ayuda.
A los niños pequeños puede enseñárseles a acompañar mediante gestos concretos: sentarse junto a un hermano que llora, hacer un dibujo para un abuelo enfermo, escuchar sin interrumpir o rezar por alguien que sufre.
Pregunta para conversar
¿Cómo puedes acompañar hoy a una persona que te necesita?
Capítulo 5
San Felipe
Símbolo del capítulo: el pan compartido
Mira, comprende y colorea


El amigo que hacía muchas preguntas
Felipe vivía cerca del lago de Galilea. Un día Jesús lo encontró y le dijo:
«Sígueme».
Felipe aceptó la llamada. Después fue a buscar a Natanael y le contó que había encontrado a Jesús. Cuando su amigo tuvo dudas, Felipe no discutió con él. Le dijo simplemente:
«Ven y verás».
Felipe quería comprender bien las cosas y hacía preguntas. Cuando una multitud tuvo hambre, Jesús le preguntó dónde podrían comprar pan. Felipe pensó en el dinero y comprobó que no tenían suficiente.
Jesús le enseñó que hay problemas que parecen demasiado grandes para nosotros, pero que podemos poner en sus manos lo poco que tenemos y confiar en Él.
Felipe fue uno de los primeros discípulos llamados directamente por Jesús. También fue uno de los primeros en invitar a un amigo a conocerlo.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| Las monedas | Felipe intenta resolver el problema con lo que conoce. |
| La multitud | Muchas personas necesitan alimento y ayuda. |
| Los panes y los peces | Lo poco que ofrecemos puede crecer en las manos de Jesús. |
Puedo preguntar, aprender y confiar en Jesús.
San Felipe, ayúdame a buscar siempre a Jesús.
Acoger las preguntas del niño
Preguntar no es una falta de fe. Los niños conocen el mundo mediante preguntas y necesitan comprobar que pueden plantearlas sin ser ridiculizados ni recibir respuestas impacientes.
No es necesario responderlo todo inmediatamente. El adulto puede reconocer que no sabe algo, buscarlo junto al niño o explicar que algunos misterios se comprenden poco a poco. Una respuesta honesta protege mejor la confianza que una explicación improvisada.
Pregunta para conversar
¿Qué pregunta te gustaría hacerle a Jesús?
Capítulo 6
San Bartolomé
Símbolo del capítulo: la higuera
Mira, comprende y colorea


El amigo de corazón sincero
Bartolomé era amigo de Felipe. En el Evangelio aparece también con el nombre de Natanael. Un día Felipe fue a buscarlo y le dijo que había encontrado a Jesús.
Bartolomé dudó. Le parecía difícil creer que de un pueblo pequeño como Nazaret pudiera venir alguien tan importante. Felipe no se enfadó. Le respondió:
«Ven y verás».
Cuando Jesús vio acercarse a Bartolomé, dijo que era un hombre sincero. Bartolomé se sorprendió porque Jesús parecía conocerlo. Entonces comprendió que estaba ante alguien muy especial.
Bartolomé nos enseña que podemos presentar nuestras dudas con sinceridad. Jesús no teme nuestras preguntas y conoce lo que hay de bueno en nuestro corazón.
Jesús dijo que había visto a Bartolomé debajo de una higuera antes de que Felipe lo llamara. Por eso la higuera es uno de los símbolos que recuerdan su encuentro con el Señor.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| La higuera | Jesús conoce a Bartolomé incluso antes del encuentro. |
| Felipe | Un amigo puede ayudarnos a acercarnos a Jesús. |
| La mirada de Bartolomé | Puede pasar de la duda a la sorpresa y a la confianza. |
Jesús conoce mi corazón y quiere que sea sincero.
San Bartolomé, ayúdame a tener un corazón sincero.
Crear un hogar donde se pueda decir la verdad
La sinceridad crece cuando el niño sabe que puede contar lo ocurrido sin ser humillado. Esto no significa eliminar las consecuencias, sino corregir de manera que la verdad resulte más segura que la mentira.
Cuando un niño reconoce espontáneamente un error, conviene valorar primero su sinceridad y después ayudarlo a reparar. Puede decirse: «Gracias por contarme la verdad. Ahora vamos a pensar cómo arreglarlo».
Pregunta para conversar
¿Por qué es bueno decir la verdad aunque alguna vez nos cueste?
Capítulo 7
Santo Tomás
Símbolo del capítulo: las manos y la luz
Mira, comprende y colorea


El amigo que necesitaba comprender
Tomás seguía a Jesús y lo quería de verdad. Cuando Jesús decidió regresar a un lugar peligroso, Tomás dijo que iría con Él, aunque tuviera miedo.
Después de la muerte de Jesús, los apóstoles contaron a Tomás que lo habían visto vivo. Tomás no estaba allí y le costaba creerlo. Necesitaba verlo con sus propios ojos.
Ocho días después, Jesús volvió a presentarse ante los discípulos. Se acercó a Tomás y le mostró sus manos. No lo regañó ni se burló de él. Lo ayudó a creer.
Entonces Tomás reconoció a Jesús con alegría y dijo:
«¡Señor mío y Dios mío!».
La tradición cristiana cuenta que Tomás llevó el Evangelio muy lejos, hasta la India. El apóstol que tuvo dudas llegó a anunciar a Jesús con gran valentía.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| La mano de Tomás | Tomás quiere comprender antes de afirmar que cree. |
| Las manos de Jesús | Jesús resucitado es el mismo que murió en la cruz. |
| La luz | La presencia de Jesús cambia la duda en confianza. |
Puedo contarle a Jesús mis dudas y pedirle que me ayude a creer.
Santo Tomás, ayúdame a decir: «Señor mío y Dios mío».
No avergonzar al niño por sus dudas
A los seis años, algunas preguntas religiosas nacen de la curiosidad y otras del miedo o de la dificultad para imaginar lo que no puede verse. Conviene escuchar antes de responder.
Tomás permite enseñar que la fe no exige fingir seguridad. Jesús acoge la duda sincera y acompaña a la persona hasta que puede dar un paso nuevo. El adulto puede decir: «No pasa nada porque te cueste entenderlo; vamos a pensarlo juntos».
Pregunta para conversar
¿Hay algo de Jesús que todavía te cuesta comprender?
Capítulo 8
San Mateo
Símbolo del capítulo: la mesa y el libro
Mira, comprende y colorea


El amigo que dejó su mesa para seguir a Jesús
Mateo trabajaba cobrando impuestos. Muchas personas no confiaban en quienes hacían ese trabajo, porque algunos pedían más dinero del que correspondía.
Un día Jesús pasó junto a su mesa. Lo miró y le dijo:
«Sígueme».
Mateo se levantó y dejó atrás su antigua vida. Después invitó a Jesús a comer en su casa. También acudieron otras personas a las que muchos miraban con desprecio.
Algunos criticaron a Jesús por sentarse con ellos. Pero Jesús explicó que había venido a llamar a quienes necesitaban cambiar y recibir la misericordia de Dios.
Mateo descubrió que Jesús no lo miraba solamente por sus errores. Veía la persona que podía llegar a ser.
Mateo escribió uno de los cuatro Evangelios. Gracias a sus palabras, muchas generaciones han podido escuchar las enseñanzas de Jesús.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| Las monedas | Recuerdan el trabajo y la vida que Mateo estaba dejando. |
| La mano de Jesús | Jesús llama a Mateo sin humillarlo ni despreciarlo. |
| La puerta abierta | Mateo puede comenzar una vida nueva. |
Jesús conoce mis errores y también todo el bien que puedo hacer.
San Mateo, enséñame a escuchar la llamada de Jesús.
Corregir sin encerrar al niño en su error
Hay una diferencia importante entre señalar una conducta y definir a la persona. No es lo mismo decir «has mentido» que «eres un mentiroso», ni «has actuado con egoísmo» que «eres egoísta».
Jesús reconoce la situación de Mateo, pero no lo reduce a ella. Lo llama porque ve que puede cambiar. Del mismo modo, una corrección cristiana debe mostrar con claridad lo que está mal y, al mismo tiempo, recordar al niño que puede aprender, reparar y crecer.
Pregunta para conversar
¿Qué cosa buena puedes comenzar a hacer hoy?
Capítulo 9
Santiago el Menor
Símbolo del capítulo: la piedra firme
Mira, comprende y colorea


El amigo firme y sencillo
Santiago el Menor fue uno de los doce apóstoles. En los Evangelios aparece menos que otros, pero formó parte del grupo que Jesús eligió para estar cerca de Él.
Santiago escuchó las enseñanzas del Señor, vio sus milagros y aprendió a vivir con los demás discípulos. No buscó ser el más famoso ni el primero.
Después de la resurrección, ayudó a cuidar a los cristianos de Jerusalén. Su misión fue sostener la fe de la comunidad, enseñar con prudencia y mantener unidos a los creyentes.
Santiago nos recuerda que muchas veces el bien crece gracias a personas constantes que cumplen su misión sin hacer ruido.
Lo llamamos Santiago el Menor para distinguirlo de Santiago el Mayor, hermano de san Juan. «Menor» no significa que fuera menos importante para Jesús.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| La piedra | Recuerda la firmeza de quien permanece fiel. |
| El rollo | Santiago enseñaba la Palabra de Dios. |
| La comunidad | La Iglesia crece cuando unos cuidan de otros. |
También hago mucho bien cuando cumplo con fidelidad las cosas pequeñas.
Santiago el Menor, ayúdame a ser fiel cada día.
Valorar la constancia, no solo los grandes logros
Algunos niños reciben atención sobre todo cuando destacan, ganan o consiguen algo extraordinario. Sin embargo, la vida cristiana se construye muchas veces mediante pequeñas fidelidades repetidas.
Conviene reconocer esfuerzos concretos: terminar una tarea, recoger sin protestar, volver a intentarlo, cumplir una promesa o rezar aunque ese día no apetezca. Así el niño aprende que el valor de una acción no depende de que todos la vean.
Pregunta para conversar
¿Qué pequeña tarea puedes hacer hoy con cuidado y sin dejarla a medias?
Capítulo 10
San Judas Tadeo
Símbolo del capítulo: la pequeña llama
Mira, comprende y colorea


El amigo que quiso comprender cómo amar a Jesús
Judas Tadeo fue uno de los doce apóstoles. No debemos confundirlo con Judas Iscariote, que fue quien traicionó a Jesús.
Durante la última cena, Judas Tadeo hizo una pregunta al Señor. Quería comprender cómo iba a mostrarse Jesús a sus amigos.
Jesús le explicó que quien lo ama escucha su palabra y trata de vivir según ella. Dios habita de una manera especial en el corazón de quien lo recibe.
Después de la resurrección, Judas Tadeo anunció el Evangelio con valentía. Enseñó a confiar en Dios incluso cuando una situación parece muy difícil.
Muchos cristianos piden la intercesión de san Judas Tadeo en situaciones muy difíciles. Él no sustituye a Jesús: reza con nosotros y nos ayuda a confiar en el Señor.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| La mano levantada | Judas Tadeo pregunta porque quiere comprender mejor. |
| La pequeña llama | Recuerda la fuerza del Espíritu Santo. |
| La puerta abierta | La palabra de Jesús debe salir y llegar a otras personas. |
Cuando algo parece difícil, puedo seguir confiando en Jesús.
San Judas Tadeo, ayúdame a confiar siempre en Jesús.
Enseñar esperanza sin prometer soluciones mágicas
La devoción a san Judas Tadeo puede ayudar a hablar de la esperanza, pero conviene evitar presentar la oración como una fórmula que obliga a Dios a conceder exactamente lo pedido.
El niño puede aprender que rezar significa confiar, pedir ayuda, expresar lo que siente y aceptar que Dios nos acompaña incluso cuando una dificultad no desaparece enseguida.
Pregunta para conversar
¿Qué preocupación quieres poner hoy en las manos de Jesús?
Capítulo 11
San Simón el Zelote
Símbolo del capítulo: la llama serena
Mira, comprende y colorea


El amigo que entregó su fuerza a Jesús
Simón fue uno de los doce apóstoles. Lo llamaban «el Zelote». Ese nombre puede indicar que era un hombre muy apasionado y deseaba que su pueblo fuera fiel a Dios.
Jesús reunió en el mismo grupo a personas muy distintas. Simón convivió con Mateo, que había trabajado cobrando impuestos. Sin Jesús, quizá nunca habrían sido amigos.
Durante los años que pasó junto al Señor, Simón aprendió que la verdadera fuerza no consiste en imponerse, gritar o vencer a los demás. Jesús le enseñó a servir, perdonar y anunciar la paz.
Simón nos recuerda que el entusiasmo es un regalo cuando se pone al servicio del bien y se deja guiar por el amor.
Los Evangelios nos cuentan muy pocas cosas sobre Simón. Su presencia entre los Doce nos enseña que no hace falta aparecer muchas veces para ser importante en la misión de Jesús.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| Simón y Mateo | Jesús puede unir a personas muy diferentes. |
| La lámpara | La fuerza interior puede dar luz sin quemar a nadie. |
| Jesús delante | Los apóstoles aprenden a caminar siguiendo sus pasos. |
Jesús puede enseñarme a utilizar bien mi fuerza.
San Simón, ayúdame a servir a Jesús con todo mi corazón.
Convertir la intensidad en servicio
Algunos niños viven cada emoción con mucha fuerza. Pueden entusiasmarse, enfadarse o defender una idea con enorme intensidad. Esa energía no es mala, pero necesita dirección.
En lugar de limitarse a pedirle que «se calme», conviene ofrecerle una tarea concreta: ayudar a otro, ordenar algo, proteger al pequeño, expresar con palabras lo que siente o esperar antes de responder. La fuerza educada se convierte en capacidad de servicio.
Pregunta para conversar
¿Cómo puedes utilizar hoy tu energía para ayudar a alguien?
Capítulo 12
Judas Iscariote
Símbolo del capítulo: el camino que se separa
Mira, comprende y colorea


El amigo que tomó una mala decisión
Judas Iscariote fue uno de los doce apóstoles elegidos por Jesús. Caminó con Él, escuchó sus enseñanzas y vio muchas cosas buenas.
Pero poco a poco Judas dejó crecer dentro de sí pensamientos equivocados. En lugar de hablar con Jesús y pedir ayuda, decidió entregarlo a quienes querían apresarlo.
Después comprendió que había hecho algo muy grave y se llenó de tristeza. No supo volver a Jesús ni confiar en su misericordia.
Su historia nos enseña que una mala decisión puede causar mucho daño, pero también que nunca debemos alejarnos de Jesús. Cuando nos equivocamos, podemos decir la verdad, pedir perdón y volver a Él.
Jesús conocía la debilidad de Judas y no dejó de tratarlo con amor. La historia no nos invita a juzgar su destino, sino a aprender que siempre debemos buscar ayuda y volver al Señor.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| La puerta abierta | Judas está tomando una decisión que lo aparta del grupo. |
| La mirada de Jesús | Jesús conoce lo que ocurre y sigue mirando a Judas con compasión. |
| Los dos caminos | Somos libres y nuestras decisiones tienen consecuencias. |
Cuando me equivoco, Jesús siempre me invita a volver.
Jesús, si me equivoco, ayúdame a volver siempre a Ti.
Hablar del pecado sin quitar la esperanza
Con un niño pequeño no conviene detenerse en detalles violentos ni presentar a Judas como una figura aterradora. Basta con explicar que tomó una decisión muy mala, hizo daño a Jesús y después no supo confiar en el perdón.
La enseñanza principal debe ser clara: nuestras decisiones importan, pero ningún error debe llevarnos a escondernos o pensar que ya no podemos volver. El niño necesita saber que puede pedir ayuda a sus padres, confesarse cuando tenga edad y acudir siempre a Jesús.
Pregunta para conversar
¿A quién puedes pedir ayuda cuando has hecho algo mal y no sabes cómo arreglarlo?
Parte III
Los discípulos que continuaron la misión
Después de la resurrección de Jesús, la Iglesia siguió creciendo. Otros discípulos recibieron la misión de anunciar el Evangelio y llevarlo cada vez más lejos.
Capítulo 1
San Matías
Símbolo del capítulo: el lugar preparado
Mira, comprende y colorea


El amigo preparado para decir sí
Matías había acompañado a los discípulos desde los primeros días. Conoció las enseñanzas de Jesús y fue testigo de todo lo que ocurrió desde el bautismo en el Jordán hasta la resurrección.
Después de la muerte de Judas Iscariote, los apóstoles comprendieron que debían elegir a otra persona para completar de nuevo el grupo de los Doce.
La comunidad rezó y presentó a dos discípulos que habían permanecido fieles. Finalmente, Matías fue elegido y recibió la misión de anunciar que Jesús estaba vivo.
Matías nos enseña que algunas llamadas llegan después de mucho tiempo de preparación. Él había acompañado, escuchado y servido antes de recibir una misión más visible.
San Matías no sustituyó a Judas porque fuera mejor que los demás. Fue elegido para continuar la misión confiada por Jesús al colegio de los Doce.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| El lugar preparado | La misión de los Doce debía continuar. |
| La mano de Pedro | La Iglesia acoge a Matías y confirma su nueva misión. |
| La lámpara | La luz del Evangelio debe seguir encendida. |
Jesús me prepara poco a poco para la misión que quiere confiarme.
San Matías, ayúdame a estar preparado para decir sí.
Educar para estar preparado
Los niños suelen desear tareas visibles y reconocimientos inmediatos. La historia de Matías permite valorar el tiempo de preparación, las responsabilidades pequeñas y el servicio que nadie aplaude.
Antes de recibir una tarea nueva, el niño puede aprender a cuidar bien la que ya tiene: ordenar sus materiales, terminar una actividad, escuchar instrucciones o ayudar sin llamar la atención. La confianza se construye mediante pequeñas fidelidades.
Pregunta para conversar
¿Qué tarea pequeña puedes hacer bien para prepararte para otras mayores?
Capítulo 2
San Pablo
Símbolo del capítulo: el camino y la carta
Mira, comprende y colorea


El amigo que cambió de camino
Pablo se llamaba también Saulo. Al principio no creía que Jesús fuera el Hijo de Dios y perseguía a los cristianos porque pensaba que estaban equivocados.
Un día viajaba hacia la ciudad de Damasco cuando una gran luz lo envolvió. Entonces oyó la voz de Jesús, que le preguntó por qué perseguía a sus amigos.
Pablo quedó ciego durante unos días. Un cristiano llamado Ananías fue a visitarlo, rezó por él y lo ayudó a recuperar la vista. Pablo recibió el bautismo y comenzó una vida completamente nueva.
Desde entonces recorrió ciudades, cruzó mares, fundó comunidades y escribió cartas para enseñar el Evangelio.
Pablo nos muestra que Jesús puede cambiar el corazón de una persona y convertir incluso sus errores más graves en el comienzo de una misión de amor.
San Pablo no formó parte de los Doce durante la vida pública de Jesús, pero la Iglesia lo llama apóstol porque Cristo resucitado lo envió a anunciar el Evangelio, especialmente a los pueblos no judíos.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| La luz | Jesús sale al encuentro de Pablo y cambia su vida. |
| El camino | Pablo iba en una dirección y comenzó un camino nuevo. |
| El rollo | Recuerda las cartas con las que enseñó a las primeras comunidades. |
Jesús puede ayudarme a cambiar y comenzar un camino nuevo.
San Pablo, enséñame a escuchar a Jesús y cambiar de corazón.
Creer que una persona puede cambiar
Cuando un niño repite una conducta difícil, los adultos pueden comenzar a definirlo por ella: «siempre haces lo mismo», «nunca obedeces» o «eres imposible». Esas frases cierran el futuro.
La conversión de Pablo enseña que una persona no está condenada a permanecer igual. La corrección debe señalar con claridad lo que debe cambiar, pero también expresar confianza: «Esto no está bien, pero sé que puedes aprender a hacerlo mejor».
Pregunta para conversar
¿Qué cosa quieres pedirle hoy a Jesús que te ayude a cambiar?
Capítulo 3
San Bernabé
Símbolo del capítulo: la mano que anima
Mira, comprende y colorea


El amigo que sabía animar
Bernabé fue uno de los primeros discípulos de la Iglesia. Su verdadero nombre era José, pero los apóstoles lo llamaron Bernabé, que significa «hijo de la consolación» o «el que anima».
Cuando Pablo comenzó a anunciar a Jesús, muchos cristianos todavía tenían miedo. Recordaban que antes los había perseguido y no sabían si podían confiar en él.
Bernabé escuchó su historia, creyó que su cambio era verdadero y lo acompañó hasta los apóstoles. Les explicó lo que había ocurrido y ayudó a que lo recibieran.
Más adelante, Bernabé viajó con Pablo para anunciar el Evangelio. También supo dar nuevas oportunidades a otros discípulos que habían fallado.
Bernabé nos enseña a descubrir el bien de los demás, a defender a quien necesita otra oportunidad y a utilizar nuestras palabras para dar ánimo.
La comunidad cristiana dio a Bernabé un nombre nuevo por su manera de tratar a los demás. Era conocido como una persona que consolaba, acompañaba y hacía crecer la esperanza.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| La mano de Bernabé | Bernabé acompaña a Pablo y no lo deja solo. |
| La comunidad | Los cristianos aprenden a acoger a quien ha cambiado de verdad. |
| La puerta abierta | Una nueva oportunidad puede abrir un camino nuevo. |
Mis palabras pueden dar ánimo y ayudar a otro a levantarse.
San Bernabé, enséñame a consolar y dar ánimo.
Corregir y, después, devolver confianza
Cuando el niño ha reconocido una falta y ha comenzado a repararla, necesita comprobar que no seguirá siendo tratado indefinidamente como culpable. Sin esa devolución de confianza, el perdón queda incompleto en la experiencia cotidiana.
Bernabé enseña a reconocer el cambio verdadero y a acompañarlo. El adulto puede decir: «Sé que antes ocurrió esto, pero veo que estás esforzándote y quiero ayudarte a hacerlo mejor».
Pregunta para conversar
¿Qué palabra de ánimo puedes decir hoy a alguien que está triste o preocupado?
Parte IV
Las mujeres amigas de Jesús
Muchas mujeres escucharon a Jesús, lo acompañaron, lo ayudaron con sus bienes y permanecieron fieles incluso en los momentos más difíciles.
Capítulo 1
María, Madre de Jesús
Símbolo del capítulo: el corazón que dice sí
Mira, comprende y colorea


La primera amiga de Jesús
María fue elegida por Dios para ser la Madre de Jesús. Cuando era muy joven, recibió la visita del ángel Gabriel y aceptó la misión que Dios le confiaba.
María cuidó a Jesús cuando era niño, lo acompañó mientras crecía y guardó muchas cosas en su corazón. No siempre comprendía todo de inmediato, pero confiaba en Dios.
Cuando Jesús comenzó a predicar, María siguió creyendo en Él. En las bodas de Caná se dio cuenta de que los esposos tenían un problema y se lo contó a su Hijo.
Después dijo a los sirvientes:
«Haced lo que Él os diga».
María nos conduce siempre hacia Jesús. Ella observa, escucha, confía y enseña a poner en práctica la palabra de su Hijo.
El Evangelio no recoge muchas palabras de María. Una de las más importantes es precisamente su consejo en Caná: escuchar a Jesús y hacer lo que Él nos enseña.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| La mirada de María | María descubre una necesidad antes de que otros se den cuenta. |
| Jesús escuchando | María presenta la necesidad de los esposos con confianza. |
| Las tinajas | Los sirvientes obedecen y preparan lo que Jesús les pide. |
María me enseña a escuchar a Jesús y hacer lo que Él dice.
María, Madre de Jesús, ayúdame a decir sí a Dios.
Enseñar a observar antes de quejarse
María detecta una necesidad y actúa con discreción. No busca llamar la atención ni avergonzar a los esposos. Esta escena permite educar al niño para que aprenda a mirar a su alrededor.
Puede enseñársele a observar quién necesita ayuda, qué tarea falta por hacer o cómo puede aliviar una dificultad. La sensibilidad cristiana comienza cuando dejamos de mirar solamente lo que nosotros queremos.
Pregunta para conversar
¿Quién puede necesitar hoy tu ayuda sin habértela pedido todavía?
Capítulo 2
Santa María Magdalena
Símbolo del capítulo: el sepulcro abierto
Mira, comprende y colorea


La amiga que anunció que Jesús estaba vivo
María Magdalena conoció a Jesús y recibió de Él una ayuda muy grande. Desde entonces comenzó a seguirlo junto con otras mujeres.
María escuchó sus enseñanzas, colaboró en la misión y permaneció fiel cuando llegaron los momentos más difíciles. Estuvo cerca de la cruz y vio dónde colocaron el cuerpo de Jesús.
El domingo por la mañana fue muy temprano al sepulcro. Encontró la piedra retirada y pensó que alguien había llevado el cuerpo del Señor.
Mientras lloraba, Jesús resucitado se acercó y la llamó por su nombre:
«María».
Entonces ella lo reconoció. Jesús la envió a contar a los discípulos que estaba vivo.
María Magdalena fue la primera en anunciar la resurrección a los apóstoles. Su tristeza se convirtió en una alegría que debía compartir.
La tradición llama a María Magdalena «apóstol de los apóstoles» porque Jesús la envió a comunicarles la noticia más importante: había resucitado.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| El sepulcro abierto | La muerte no ha podido retener a Jesús. |
| La mano de María | Expresa la sorpresa y la alegría de reconocer al Señor. |
| La luz del amanecer | Comienza un día nuevo para todos los amigos de Jesús. |
Jesús me llama por mi nombre y me envía a compartir su alegría.
Santa María Magdalena, ayúdame a anunciar con alegría que Jesús vive.
Ayudar al niño a pasar de la tristeza a la esperanza
La historia de María Magdalena no enseña que un cristiano nunca llora. Ella llora porque ama a Jesús y cree que lo ha perdido. La esperanza comienza cuando se siente llamada por su nombre.
Cuando el niño está triste, no siempre necesita una solución inmediata. Primero necesita sentirse visto, escuchado y acompañado. Después podrá descubrir que la tristeza no dura para siempre y que Dios permanece cerca.
Pregunta para conversar
¿Qué buena noticia de Jesús te gustaría compartir con otra persona?
Capítulo 3
Las tres Marías al pie de la Cruz
Símbolo del capítulo: permanecer juntos
Mira, comprende y colorea


Las amigas que no dejaron solo a Jesús
Cuando Jesús fue crucificado, muchos discípulos tuvieron miedo y se escondieron. Pero algunas mujeres permanecieron cerca de Él.
Entre ellas estaban María, la Madre de Jesús; María Magdalena; y María de Cleofás. Las tres amaban al Señor y no quisieron abandonarlo en el momento del sufrimiento.
También estaba allí Juan, el discípulo amado. Jesús vio a su Madre y le confió a Juan que cuidara de ella. Así comenzó una nueva familia unida por la fe.
Las mujeres no podían cambiar lo que estaba ocurriendo, pero podían acompañar. Permanecieron juntas, compartieron el dolor y sostuvieron la esperanza.
Su fidelidad nos enseña que estar cerca de una persona que sufre ya es una forma verdadera de amar.
En el Nuevo Testamento aparecen varias mujeres llamadas María. No son la misma persona. María, la Madre de Jesús, María Magdalena y María de Cleofás tuvieron historias y misiones diferentes.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| Las manos unidas | Las mujeres se sostienen unas a otras en el dolor. |
| Juan cerca de ellas | Jesús forma una familia nueva entre sus amigos. |
| La luz del horizonte | Incluso en la tristeza, Dios no abandona a sus hijos. |
Amar también significa permanecer cerca cuando alguien sufre.
Santas mujeres fieles, ayudadme a permanecer siempre junto a Jesús.
Enseñar que acompañar no siempre significa solucionar
Los niños pueden sentirse impotentes cuando alguien está enfermo, triste o atravesando una dificultad. Es importante enseñarles que no siempre podemos arreglar lo que ocurre, pero sí podemos estar cerca.
Un abrazo, una oración, un dibujo, una visita o unos minutos de silencio compartido son gestos verdaderos de amor. No deben exigirse grandes discursos al niño; basta con ayudarlo a ofrecer una presencia sencilla.
Pregunta para conversar
¿Qué gesto pequeño puedes hacer para acompañar a alguien que está triste?
Capítulo 4
Las mujeres que seguían a Jesús
Símbolo del capítulo: la cesta compartida
Mira, comprende y colorea


Las amigas que ayudaban a que la misión continuara
Jesús no caminaba solamente con los doce apóstoles. También lo seguían muchas mujeres que habían escuchado su palabra y querían vivir cerca de Él.
Entre ellas estaban María Magdalena, Juana, Susana y otras muchas. Algunas habían recibido una ayuda especial de Jesús. Otras habían descubierto en sus palabras la alegría de Dios.
Estas mujeres escuchaban, aprendían y colaboraban con lo que tenían. Preparaban alimentos, ayudaban a organizar los viajes, atendían a quienes llegaban cansados y compartían sus bienes para que la misión pudiera continuar.
No eran simples espectadoras. Formaban parte del grupo de discípulos y demostraban que seguir a Jesús también significa servir con inteligencia, generosidad y constancia.
Algunas permanecieron junto a la cruz y fueron las primeras en recibir la noticia de la resurrección. Su fidelidad ayudó a que la Buena Noticia llegara hasta nosotros.
El Evangelio de san Lucas menciona expresamente a María Magdalena, Juana y Susana, y añade que había muchas otras mujeres que ayudaban a Jesús y a sus discípulos con sus bienes.
| Qué puedes buscar | Qué nos enseña |
|---|---|
| La cesta | La misión necesita personas que compartan lo que tienen. |
| Las mujeres de distintas edades | Cada persona puede servir a Jesús con sus dones. |
| El camino compartido | Seguir a Jesús significa caminar juntos y ayudarse. |
Todo servicio hecho con amor ayuda a que la misión de Jesús continúe.
Jesús, enséñame a servirte con alegría.
Hacer visible el valor de los servicios cotidianos
Los niños suelen reconocer con facilidad las tareas llamativas, pero pueden pasar por alto muchos servicios que sostienen la vida familiar: preparar la comida, ordenar, cuidar, escuchar, recordar una necesidad o acompañar a quien está cansado.
Conviene nombrar estos gestos y agradecerlos. Así el niño aprende que servir no es ocupar un lugar inferior, sino hacer posible el bien común. También puede recibir una pequeña responsabilidad adecuada a su edad y comprender a quién beneficia.
Pregunta para conversar
¿Qué pequeño servicio puedes hacer hoy para ayudar a toda la familia?
Parte V
Todos los amigos de Jesús
Hemos conocido a muchas personas distintas. Todas descubrieron que Jesús podía cambiar su vida y confiarles una misión.
Conclusión para los niños
Jesús sigue llamando amigos
Pedro era valiente, pero tuvo miedo. Tomás quería creer, pero necesitaba comprender. Mateo dejó atrás una vida que debía cambiar. Pablo comenzó caminando en una dirección equivocada. María Magdalena lloró, pero después anunció la alegría de la resurrección.
Ninguno de los amigos de Jesús era igual a los demás. Cada uno tenía su historia, su carácter, sus preguntas y su misión.
Jesús no buscó personas perfectas. Llamó a personas reales y las ayudó a crecer. Les enseñó a escuchar, compartir, perdonar, permanecer cerca de quien sufre y anunciar la Buena Noticia.
Tú también puedes ser amigo de Jesús. Puedes hablar con Él cuando rezas, escucharlo en el Evangelio, recibirlo en los sacramentos y reconocerlo en las personas que necesitan tu ayuda.
Jesús conoce tu nombre, te quiere y te invita a caminar con Él.
| Los amigos de Jesús | Nos enseñan a… |
|---|---|
| Los apóstoles | Escuchar la llamada de Jesús y anunciar su palabra. |
| Matías, Pablo y Bernabé | Continuar la misión, cambiar y dar nuevas oportunidades. |
| María y las mujeres discípulas | Confiar, acompañar, servir y permanecer fieles. |
| Todos juntos | Formar la Iglesia alrededor de Jesús. |
Jesús, gracias por llamar a tantos amigos.
Ayúdame a escucharte, seguirte y quererte.
Enséñame a servir con alegría,
a pedir perdón cuando me equivoque
y a llevar tu amor a los demás. Amén.
Gran lámina final
Jesús reúne a todos sus amigos
Una sola Iglesia reunida alrededor de Cristo
Esta lámina resume todo el recorrido. Jesús aparece en el centro porque Él es quien llama, reúne, perdona y envía. A su alrededor están los apóstoles, los discípulos y las mujeres que lo siguieron.


| Qué observar | Qué significa |
|---|---|
| Jesús en el centro | Todos los amigos de Jesús reciben de Él su misión y permanecen unidos alrededor de Él. |
| Personas muy diferentes | En la Iglesia hay distintos caracteres, historias, edades y servicios. |
| Los símbolos | Cada persona recibió un don y una misión particular. |
| El camino abierto | La misión no termina en el dibujo: continúa en la vida de cada cristiano. |
Jesús reunió a sus amigos para llevar su amor al mundo.
Ahora también cuenta contigo.
Para terminar el recorrido
Una palabra para los padres y catequistas
Este cuaderno no pretende que un niño de seis años memorice todos los datos de cada personaje. Su finalidad es más sencilla y más profunda: ayudarlo a descubrir que la historia de Jesús está llena de rostros concretos.
Pedro enseña que se puede volver después de fallar. Andrés muestra cómo acercar a otro a Jesús. Santiago aprende a gobernar su fuerza. Juan permanece. Felipe pregunta. Bartolomé es sincero. Tomás reconoce sus dudas. Mateo comienza de nuevo. Santiago el Menor sirve sin buscar protagonismo. Judas Tadeo confía. Simón transforma su energía. La historia de Judas Iscariote advierte que la libertad puede utilizarse mal y que nunca debemos apartarnos de la misericordia.
Matías enseña a estar preparado; Pablo, a cambiar de camino; Bernabé, a devolver confianza. María conduce a Jesús. María Magdalena anuncia la resurrección. Las mujeres que permanecieron al pie de la cruz enseñan a acompañar. Las discípulas muestran el valor de los servicios que sostienen la misión.
La repetición de la estructura ayuda al niño a anticipar cada momento: mirar, escuchar, colorear, recordar, rezar y conversar. Esa estabilidad no empobrece el libro; le ofrece seguridad y permite que el contenido nuevo encuentre siempre un lugar reconocible.
Conviene evitar convertir el cuaderno en una tarea escolar evaluada. El dibujo no tiene que ser perfecto, la jaculatoria no necesita repetirse de memoria y la conversación no debe parecer un examen. El objetivo es crear un tiempo compartido en el que el niño pueda encontrarse con Jesús mediante la belleza, la palabra y la presencia cercana de un adulto.
- Brevedad. Es mejor una conversación de diez minutos que una sesión larga que termine en cansancio.
- Repetición. Las jaculatorias y las ideas principales pueden retomarse durante la semana.
- Concreción. Relacione cada enseñanza con una acción sencilla y cercana.
- Libertad. El niño puede elegir colores y expresar lo que ha comprendido con sus propias palabras.
- Oración. Termine cada encuentro hablando con Jesús, aunque sea mediante una sola frase.
Las láminas terminadas pueden reunirse en una carpeta o encuadernarse como un pequeño libro personal. También pueden utilizarse para decorar un rincón de oración, recordar la fiesta de un apóstol o preparar una catequesis familiar.
Es aconsejable escribir discretamente la fecha en cada lámina. Con el tiempo, el cuaderno se convertirá también en memoria del crecimiento del niño, de sus colores, de sus preguntas y de las primeras palabras con las que aprendió a hablar de Jesús.
Oración final
Soneto a los amigos de Jesús
Para rezar en familia al terminar el cuaderno
Jesús llamó a amigos diferentes,
los reunió a la orilla del camino;
cambió sus corazones y su destino,
y los hizo testigos valientes.
Hubo dudas, caídas y accidentes,
mas tu perdón sostuvo al caído;
quien volvió a tu mirada, peregrino,
aprendió a caminar entre las gentes.
Apóstoles y santas compañeras,
enseñadnos a amar con alegría,
a servir con las manos verdaderas.
Que sigamos a Cristo cada día,
encendiendo en el mundo nuevas eras
con la luz del Evangelio por guía.
Señor Jesús,
gracias por tus apóstoles y discípulos.
Haznos fieles a tu amistad,
generosos en el servicio
y alegres para anunciar que vives.
Amén.
Fuentes
Las minibiografías y las orientaciones catequéticas de este cuaderno se han elaborado principalmente a partir de los relatos del Nuevo Testamento sobre Jesucristo, los apóstoles y las primeras comunidades cristianas.
| Fuente | Contenido utilizado |
|---|---|
| Santos Evangelios | Llamada de los apóstoles, vida pública de Jesús, última cena, Pasión, resurrección y misión de los discípulos. |
| Hechos de los Apóstoles | Elección de Matías, conversión y misión de Pablo, actividad de Bernabé y vida de la Iglesia naciente. |
| Cartas apostólicas | Enseñanza de los apóstoles y testimonio de las primeras comunidades. |
| Catecismo de la Iglesia Católica | Doctrina sobre Jesucristo, la elección de los apóstoles, la Iglesia, la conversión, el perdón y la comunión de los santos. |
| Tradición cristiana | Símbolos tradicionales de los santos, utilizados de manera simplificada y catequética, sin confundirlos con datos expresamente narrados en los Evangelios. |
Nota sobre las imágenes
Las descripciones gráficas combinan la fidelidad a los relatos bíblicos con símbolos catequéticos tradicionales. Cuando un símbolo pertenece a una época posterior, se incorpora de manera discreta y pedagógica, sin alterar el contexto histórico principal de la escena.
Transparencia y agradecimiento
Las imágenes y la maquetación de este documento se han realizado con el apoyo de herramientas de inteligencia artificial, entre ellas ChatGPT, utilizadas al servicio del proyecto editorial y bajo revisión humana.
Fin del cuaderno
Aprende, comprende y colorea
a los amigos de Jesús

