Evangelio del día: Construir sobre Cristo y con Cristo
Evangelio del día
Mateo 7, 21-29 · Jueves de la 12.ª semana del Tiempo Ordinario
Construir sobre roca quiere decir, ante todo, construir sobre Cristo y con Cristo, escuchando su palabra y poniéndola en práctica.
Evangelio
No son los que me dicen: «Señor, Señor», los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Muchos me dirán en aquel día: «Señor, Señor, ¿acaso no profetizamos en tu Nombre? ¿No expulsamos a los demonios e hicimos muchos milagros en tu Nombre?».
Entonces yo les manifestaré: «Jamás los conocí; apártense de mí, ustedes, los que hacen el mal».
Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca.
Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumbó, y su ruina fue grande.
Cuando Jesús terminó de decir estas palabras, la multitud estaba asombrada de su enseñanza, porque él les enseñaba como quien tiene autoridad y no como sus escribas.

Lecturas
- Primera lectura: Libro Segundo de Reyes, 2 Re 24, 8-17.
- Salmo: Sal 79(78), 1-5.8-9.
Oración introductoria
Señor, me acerco a Ti en esta oración para construir mi vida sobre la roca firme de tu amor. No permitas que me conforme con invocar tu nombre con los brazos cruzados, los ojos cerrados y los oídos tapados. Tengo sed de Ti, de encontrarme contigo y de dejarme guiar por Ti en esta meditación.
Petición
Padre Santo, dame el don de construir mi vida sobre la roca firme de tu amor.
Meditación del Santo Padre Francisco
Hay necesidad de cristianos de acción y de verdad, cuya vida esté fundada sobre la roca de Jesús, y no de cristianos de palabras. El Señor habla del fundamento de la vida cristiana y enseña que ese fundamento es la roca.
Construir la casa sobre roca significa construir la propia vida sobre Cristo. Él es la única roca que puede darnos seguridad, libertad y firmeza en los momentos difíciles. Sin Él, la vida queda expuesta a la superficialidad y al derrumbe.
El Papa Francisco distingue dos modos de vivir el cristianismo. Por un lado están los cristianos de palabras, que se limitan a repetir «Señor, Señor». Por otro, los cristianos auténticos, que son cristianos de acción y de verdad, porque escuchan la palabra y la ponen en práctica.
Existe siempre la tentación de vivir el cristianismo fuera de la roca que es Cristo. Pero sólo Él nos da la libertad para llamar Padre a Dios y sólo Él nos sostiene cuando llegan las pruebas, las contradicciones y las tormentas de la vida.
Por eso debemos pedir al Señor la gracia de no transformarnos en cristianos de palabras, sino de avanzar como cristianos firmes sobre la roca que es Jesucristo, con la libertad que nos da el Espíritu Santo.
Santo Padre Francisco:
Cristianos de acción y de verdad
Meditación del jueves, 27 de junio de 2013.
Meditación del Santo Padre emérito Benedicto XVI
En el corazón de cada hombre existe el deseo de una casa. En un corazón joven existe con más fuerza el anhelo de una casa propia, sólida, a la que se pueda volver con alegría y en la que se pueda acoger con alegría a quien llega.
Esa nostalgia no es otra cosa que el deseo de una vida plena, feliz y realizada. Dios Creador, que pone en el corazón joven el inmenso deseo de felicidad, no abandona después al hombre en la ardua construcción de la casa que se llama vida.
La gran pregunta es cómo construir esa casa. Jesús responde con claridad: hay que construir sobre roca. Construir sobre roca quiere decir, ante todo, construir sobre Cristo y con Cristo. No se trata de escuchar cualquier palabra, sino de escuchar las palabras de Jesús y ponerlas en práctica.
Construir sobre Cristo significa construir sobre un fundamento que se llama amor crucificado. Significa construir con Alguien que nos conoce mejor que nosotros mismos, que siempre es fiel y que se inclina constantemente sobre el corazón herido del hombre.
Construir sobre Cristo quiere decir fundar sobre su voluntad todos los deseos, expectativas, sueños, ambiciones y proyectos. Significa decir al Señor: en la vida no quiero hacer nada contra Ti, porque Tú sabes lo que es mejor para mí.
La roca es Cristo. Como enseña san Pablo, el pueblo elegido bebió de la roca espiritual que lo acompañaba, y esa roca era Cristo. También nosotros necesitamos beber de esa fuente, porque Él es el manantial de la vida y la presencia fiel que acompaña toda existencia humana.
Construir sobre roca significa también ser conscientes de que habrá contrariedades. Cristo no promete que no caerá la lluvia, que no soplarán los vientos o que no llegarán las tormentas. Promete algo más profundo: que una casa fundada sobre roca no se desploma.
Construir sobre roca significa construir con sabiduría. Es insensato construir sobre arena cuando se puede construir sobre roca. Ser sabios significa reconocer que la solidez de la vida depende del fundamento elegido.
Construir sobre roca significa también construir sobre Pedro y con Pedro. Cristo, la Roca, llama piedra a su apóstol para que Pedro y toda la Iglesia sean signo visible del único Salvador y Señor. No hay que contraponer a Cristo y a la Iglesia.
La última palabra de Jesús es una palabra de esperanza. La casa no se derrumbó porque estaba fundada sobre roca. Esta promesa infunde confianza: quien cree en Cristo no será confundido.
No hay que dejar que el miedo al fracaso paralice los sueños más hermosos. Como Jesús, podemos decir a ese miedo: una casa fundada sobre roca no puede caer. Como san Pedro, podemos decir a la duda: quien cree en Cristo no será confundido.
Santo Padre emérito Benedicto XVI
Encuentro con los jóvenes el sábado, 27 de mayo de 2006
Propósito
Visitar al Señor en el sagrario y rezarle: «Señor, creo en ti y por esto sé que no seré confundido».
Diálogo con Cristo
Jesús, contigo cada día es una bella oportunidad para hacer crecer mi amor por Ti y por los demás. Ayúdame a darte un sí en cada momento de mi vida, viviendo con la conciencia de que me creaste para ser santo y que la santidad no es sino una respuesta de amor, en lo pequeño y en lo grande.